La Masonería sigue viva en España

Para el sistema franquista, la masonería fue un recurso “fácil” para meter miedo, pero persiste

La masonería y un supuesto contubernio judeo-masónico-comunista fue un recurso “fácil” al que echó mano el sistema franquista para meter miedo a la población, aunque esa visión fatídica de la masonería persiste hoy en día en España, en contraste con la visión “regular” de las sociedades masónicas en otros países europeos, donde suelen tener fines sociales.

 

La masonería española fue, así, una de las instituciones más perseguidas durante la dictadura, tal como ha reflexionado hoy Javier Alvarado, director del curso de verano de la UNED ‘Franco y la Masonería’, que se imparte en Ávila.

 

Según Alvarado, catedrático de Historia del Derecho y de las Instituciones de la UNED, en la actualidad, España tiene “pocos” miembros en logias precisamente como consecuencia de la imagen que arrojó la dictadura sobre ellas y sobre la figura del masón como una persona “que conspira” en cuestiones económicas y políticas.

 

Esa visión persiste hasta tal punto, ha recordado, que en un homenaje al expresidente del Tribunal Constitucional, Pascual Sala, celebrado en Madrid, el exministro socialista Fernando Ledesma afirmó que ambos tenían en común su pertenencia a la masonería, lo que trascendió y fue publicado en los medios de comunicación “como si fuera algo malo”, cuando, en realidad, tal como han indicado ellos posteriormente, se refería a la idea del masón según la visión “regular” que se tiene de la masonería.

 

En la época franquista, la masonería “se presentó como un enemigo oculto”, aunque “en ninguna logia regular se permiten las discusiones políticas o religiosas”, ha explicado.

 

Así, hoy día, países como Gran Bretaña o los nórdicos tienen masonerías “muy implicadas” en fines sociales, hasta el punto de que, en el primero de los casos, las logias han contado con miembros de la nobleza y de la casa real, mientras que el rey de Suecia, con la excepción del actual, “siempre” ha sido masón.

 

No obstante, las ideas asociadas a las logias y a los masones de la época franquista perviven, tal como ha recordado Juan José Morales, profesor tutor de Historia del Derecho y de las Instituciones de la UNED, quien ha recordado que hay corrientes que achacan la Ley de la Memoria Histórica de 2007 a “una maniobra de masones franceses”.

 

De la misma forma, ha sido una “excusa” para “perseguir” e incluso “encarcelar” a personalidades “incómodas” para el franquismo, como Victoria Kent o Clara Campoamor, según ha apuntado Jorge Montes, codirector de este curso de verano.