La lucha de Lidia Amella, la madre que lucha en contra de la 'Anorexia en la red'

Una madre ha decidido que ya es hora de poner punto y final a estas páginas pro-anorexia y pro-bulimia.

En internet podemos encontrar miles y miles de páginas que nos ayudan día a día. Sitios para buscar información, sitios para entretenernos o lugares para interconectarnos con miles de personas del resto del mundo.   

 

Sin embargo, también hay lugares profundos y oscuros en la red donde se pueden encontrar páginas que nos ponen los pelos de punta. Como por ejemplo, páginas a favor de la bulimia y la anorexia. Son las llamadas páginas de 'las princesas', nombre con el que se han bautizado todas aquellas personas enfermas de dichos males.   

 

Blogs y webs de personas que dan consejos sobre como adelgazar más, aprender a sobrellevar el hambre, trucos para ir al médico y engañar a la báscula o métodos para librarnos de la comida que sobra o de la que hay una gran cantidad. Ante esto, una madre ha decidido que ya es hora de poner punto y final a estas páginas pro-anorexia y pro-bulimia.

 

UN PELIGRO EN LA RED

 

Se llama Lidia Amella y se ha puesto el peso de esta lucha para cerrar y regular estos contenidos en la web. Sin duda, los cánones de belleza han ido evolucionando con el tiempo y en el mundo de la moda, muchas veces se ha primado la delgadez por encima de todo.

 

Algo que ha ido cambiando durante estos últimos años, regulando un peso ideal para las modelos que desfilan en las fashion weeks, calendarios de chicas de lo más 'hot' ya cuentan con alguna modelo que se sale de la talla que muchos consideran ideal o las firmas de moda cuentan con prendas de tallas grandes para que todo el mundo luzca un modelo de una reconocida marca.

 

200.000 PARA CERRAR WEBS DAÑINAS

 

Por eso, esta madre ha decidido crear una petición a través de change.org, que se "prohíban las páginas pro-anorexia y pro-bulimia en Internet". Según relata la propia Lidia Amella en el texto de dicha petición "el 75% de las personas que consultan este tipo de páginas son menores de edad". Y una cifra alarmante es que "el 80% de las que consultan estas webs son chicas".

 

Y es que esta madre vive en sus propias carnes la enfermedad a través de su hija. "Llevamos ya un año luchando contra esta enfermedad, primero interna en una unidad de recuperación psiquiátrica durante 51 días, 21 de ellos aislada, sin poder verla ni hablar con ella. Ahora está interna en un centro especializado en trastornos alimenticios y de conducta. No podéis imaginar lo duro que es si no lo habéis vivido", se puede leer en el texto de la petición de firmas.


Una petición dirigida al Ministro de Justicia y al Ministerio  de Sanidad, Asuntos Sociales e Igualdad en que lo único que pide es ayuda al Gobierno para hacer un esfuerzo mayor para cerrarlas o bloquear sus contenidos. Y es que internet a pesar de ser un entorno libre, está claro que sus contenidos a veces dañan la sensibilidad de las personas o se promueven valores dañinos para nuestra salud como es el caso.

 

"Mi vida y la vida de mi hija han dado un giro del que será muy complicado recuperarse, son heridas que dejarán serias cicatrices", afirma Lidia Amella en un intento desesperado para que nadie pase un trance como este por culpa de páginas como esta.

 

Poco a poco vamos viendo que la regulación en la red es necesaria según que contenidos (sobre todo también comentarios mal intencionados a través de las redes sociales como Twitter que se han ido penando) y que bloquear uno por uno aquello que es inapropiado es una tarea titánica.   

 

Por eso no dudes en poner tu granito de arena para conseguir las firmas requeridas en change.org. Ya lleva 200.000 firmas y quedan unas 82.000 para llegar al objetivo propuesto. Un peligro que hay que regular en internet.