La Lonja de Salamanca, cambiar o morir

(Foto: Chema Díez)

La Lonja necesita una remodelación y un cambio en su estructura, empezando por muchos de sus vocales y terminando por los que dirigen el rumbo de un organismo con mucha relevancia en la provincia. Salamaq 2015 volvió a estar por debajo de las expectativas…

El año 2015 ha sido nefasto para el funcionamiento de la Lonja Provincial de Salamanca y el Mercado de Ganado. Las continuas broncas y faltas de profesionalidad en algunas mesas dan lugar a un espectáculo dantesco impropio de un sector con tanto peso en la economía provincial y regional.

 

De este modo, el cambio de Diputados con motivo de las elecciones ha generado un panorama quizá de más estabilidad ante las salidas de José Martín Méndez y, especialmente, Eloy García, cuyos intereses personales salían a relucir cada jornada en la Lonja Provincial.

 

La llegada de Román Hernández a Agricultura no se ha dejado notar para el momento ni para bien ni para mal, mientras que sí lo ha hecho la del diputado Julián Barrera en la mesa de porcino poniendo la cordura que le faltaba, además de ser un gran conocedor del sector del ovino, cuya mesa es un auténtico desastre, y que está presidida por el diputado Jesús María Ortiz.

 

Mesa de ovino de la Lonja Provincial (Foto: Cynthia Duarte)

 

En ella, cada semana hay lío ‘gracias’ a la actitud del comprador Julián Torres, al que la Diputación ni da tiques de atención ni expulsa de la mesa pese a que su participación solo provoca daños al sector. Menos se entiende aún que los ganaderos no tomen algún tipo de cartas en el asunto. ¿Qué pensará Julián Barrera de lo que ocurre cada semana en esa mesa? Igual deben preguntarle…

 

A la incapacidad de algunos para dirigir mesas y su desconocimiento del sector hay que sumarle el abandono total por parte del presidente de la Diputación, Javier Iglesias, quien ni acude al recinto a conocer de primera mano la opinión de los profesionales ni pone el interés necesario en el funcionamiento de un sector clave pese a que siempre se le llena la boca antes los medios de comunicación hablando sobre el medio rural que desconoce. Bueno, es cierto que sí acude al recinto ferial pero solo cuando hay campaña electoral para repartir caramelos a los profesionales del sector.

 

Ahora, y con su nuevo puesto de senador, hay quien se pregunta varias cuestiones. ¿Cómo se puede dirigir una Diputación y ser senador a la vez? ¿Cómo se puede cuadrar la agenda? ¿Se preocupará por los problemas del campo salmantino? La respuesta, creemos es obvia.

 

SALAMAQ 2015

 

(Foto: Carlos Perelétegui)

 

Lo que mal empieza, no puede acabar bien. Una nueva edición de la que siempre será la feria agropecuaria, desde hace dos años Salamaq, inició su preparación con un gasto en obras y reparaciones del recinto ferial innecesarias o que se habían demorado más de lo previsto para justificar el lavado de cara de un recinto que se queda obsoleto y de una feria que ha perdido mucho fuelle. ¿Acaso alguien olvida el boicot llevado a cabo por COAG-UPA en la inauguración del certamen y la pitada a la Ministra y a la Consejera? Eso quedará para la historia de este certamen…

 

(Foto: Carlos Perelétegui)

 

Mención especial a una cubierta de una nave de ganado que apenas se usa unos días al año y que, además, según Javier Iglesias, incumplía una normativa. ¿Desde cuándo? Pero la obra estrella, sin duda, fue el ya famoso e inútil aparcamiento creado por el presidente de la Diputación para su uso durante 5 días al año (en Salamaq), con un elevado gasto y un funcionamiento deficiente ya que las barreras colocadas en el mismo no pueden utilizarse, por orden del jefe de la Policía Local.

 

Y, por si fuera poco, lo peor de todo es que este espacio se le ha restado a los camiones que cada lunes acuden con ganado al recinto provocando colas y atascos innecesarios, además de un caos en la entrada al Mercado de Ganado que, fácilmente podría haberse evitado.

 

(Foto: Chema Díez)

 

Bajo esta premisa, suspenso total a la Diputación de Salamanca en su compromiso con el campo ya que no basta con parecer que se apoya al sector, también hay que hacerlo.