La Junta visita zonas en La Robleda, El Payo y Villasrubias para revisar los coeficientes de admisibilidad de pastos

Se han revisado zonas con alta densidad de masa arbolada

En estas localidades, así como en fincas de la Sierra de Béjar la alta densidad de masa arbolada es un factor "limitante" en el análisis de las imágenes para determinar la presencia de un estrato herbáceo susceptible de ser aprovechado por el ganado.

La Consejería de Agricultura y Ganadería de la Junta revisará cada uno de los casos de los coeficientes de admisibilidad de pastos para buscar las soluciones que, "apoyadas en criterios técnicos", permitan "ajustar a la realidad el aprovechamiento de los pastos".

 

Fuentes de la Consejería han destacado que se ha realizado un "intenso trabajo técnico" durante este año para validar unos Coeficientes de Admisibilidad de Pastos (CAP) que respondan a los requisitos para los que se ha fijado la obligatoriedad de su aplicación.

 

Este trabajo que ha sido "más intenso aún" en determinadas zonas de Castilla y León, como es el caso de las provincias de Ávila o Salamanca. El resultado, hasta la fecha, es que la provincia de Ávila tiene un CAP medio de 73,8 por ciento, superior al de Castilla y León, que se sitúa en el 71,4 por ciento. Y si se compara con otros territorios del país, el CAP se encuentra entre "los más altos".

 

También se han detectado zonas concretas a revisar en la provincia de Salamanca, en el entorno de los municipios de La Robleda, El Payo y Villasrubias, así como fincas de la Sierra de Béjar, en las que la "alta densidad de masa arbolada", principalmente robles, es un factor "limitante" en el análisis de las imágenes para determinar la presencia de un estrato herbáceo susceptible de ser aprovechado por el ganado.

 

Es por este motivo que la Consejería de Agricultura y Ganadería ha llevado a cabo "visitas de control" en el campo estos días para realizar un ajuste de esos datos.

 

EL CAP Y LA PAC

 

Asimismo, la Junra ha recordado que la aplicación del nuevo CAP "no significa una reducción directa de las nuevas ayudas" de la Política Agraria Común (PAC), ya que los importes percibidos en 2014 por cada ganadero "se distribuirán en la superficie que resulte admisible en 2015", tras la aplicación del CAP en su caso, si esta es inferior a la declarada en 2013.

 

Respecto al requisito de cumplir con un determinado valor de carga ganadera a los efectos de las ayudas agroambientales en el marco de las ayudas del Feader, hay que tener en cuenta que esta medida es voluntaria y es la propia Comunidad la que, hasta el momento, las ha desarrollado.

 

Incluso en estos casos, las repercusiones "serán escasas", puesto que afectarán a "muy pocos beneficiarios". En cualquier caso, serán los ganaderos quienes valoren si realmente "les interesa o no acogerse a estos regímenes de ayuda".

 

En todo caso, el compromiso de la Consejería es "revisar caso por caso las situaciones" que los ganaderos han trasladado a la Junta de Castilla y León en este último mes, y buscarles las soluciones que, apoyadas en criterios técnicos, permitan "adaptar o ajustar a la realidad el aprovechamiento de los pastos".

 

En el nuevo régimen de ayudas de la PAC que se aplica desde este año, el CAP pasa a ser considerado como un "elemento esencial" de cara a la aplicación de los nuevos pagos directos y "es necesario incorporarlo de forma obligatoria" a todas las superficies de pastos permanentes del conjunto del territorio nacional y del resto de la Unión Europea.

 

Con su aplicación persigue "ajustar las superficies de pastos permanentes" a la parte realmente aprovechable por la ganadería, y eliminar aquellas partes que "impidan un aprovechamiento parcial o total de las mismas" por la presencia de elementos improductivos, elevadas pendientes o zonas con presencia de vegetación abundante que las hace impenetrables.

 

La metodología de cálculo para obtener el CAP ha sido desarrollada por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente en coordinación con las comunidades autónomas y sigue las directrices de la Comisión Europea sobre esta materia, todo ello para "garantizar una metodología única a nivel nacional".