La Junta reitera su compromiso de mantener una Sanidad universal y la participación para "hacer" un servicio sostenible

La Junta de Castilla y León, a través de la Consejería de Sanidad, ha reiterado su compromiso con la sanidad pública, universal y gratuita para los ciudadanos ante las reivindicaciones de las plataformas en defensa de este servicio, que se han concentrado hoy ante la puerta de la Consejería.

El consejero de Sanidad, Antonio María Saez Aguado, ha informado a los representantes de las plataformas sobre la situación de diversos hospitales, en particular sobre el Hospital Universitario de Burgos, un centro público, con trabajadores y gestores públicos, dotado con la tecnología "más avanzada" y con los mismos criterios de acceso para los pacientes que el resto de los hospitales de Castilla y León.

El Gobierno autonómico "no sólo" mantiene los acuerdos del 'Compromiso por la sanidad pública de Castilla y León', firmado en febrero de 2013 con tres organizaciones sindicales, 42 sociedades científicas y 11 colegios profesionales, sino que además ha manifestado en los últimos tiempos su postura opuesta ante cualquier iniciativa contraria a estos principios.

Finalmente, en la reunión el consejero ha reclamado una actitud favorable a los cambios "tranquilos" de la organización sanitaria, como mejoras en la atención a los pacientes crónicos, integración entre atención primaria y hospitalaria, confianza en los profesionales y en su compromiso y responsabilidad en la organización de su trabajo.

En este sentido, Sáez ha reiterado que los defensores de la sanidad pública tienen "la obligación de mejorarla para garantizar su sostenibilidad futura".

TRES OBJETIVOS PRINCIPALES

A través de este compromiso suscrito hace dos años, se marcaban tres objetivos que hoy en día "siguen siendo" los pilares de la política sanitaria de la Comunidad.

Así, en primer lugar los firmantes se comprometían a mantener el modelo de sanidad pública, universal y gratuita, de provisión y financiación pública y con gestión pública de la asistencia sanitaria y de los servicios que se prestan en los centros sanitarios.

En segundo lugar, se pretendía mejorar el sistema de salud con medidas que promuevan una mayor participación de los profesionales de la sanidad, afianzando las condiciones en las que realizan su actividad, que mejoren la eficiencia y contribuyan a su sostenibilidad.

Y, por último, a través del diálogo y mediante acuerdos, posibilitar los cambios que ayuden a consolidar y hacer sostenible el Servicio Público de Salud.

En los últimos años se ha mantenido la titularidad y la gestión pública de todos los centros y servicios sanitarios y se ha integrado dentro de los centros públicos actividades sanitarias que antes eran prestadas mediante conciertos con centros privados, como intervenciones quirúrgicas, pruebas diagnósticas como el PET-TAC y servicios de hemodiálisis, entre otros.

De hecho, según las mismas fuentes, el gasto en conciertos con centros privados se ha reducido en esta legislatura en más de un 20 por ciento.