La Junta recuerda que el riesgo de contagio por fiebre hemorrágica de Crimea-Congo es muy bajo

Garrapata.

Sanidad ha puesto en marcha las medidas asistenciales y de vigilancia epidemiológica sobre los contactos del paciente fallecido que residen en Castilla y León; ha procedido a enviar a los profesionales sanitarios información actualizada sobre esta patología y recuerda, a la población en general y a los colectivos más específicos, la importancia de la prevención de las picaduras de garrapatas y las medidas para evitarlas. 

La Junta de Castilla y León ha puesto en marcha los distintos protocolos epidemiológicos y asistenciales previstos en el Sistema Nacional de Salud, tras la confirmación, el pasado 1 de septiembre, por parte del Centro coordinador de alertas y emergencias sanitarias del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, de dos casos de fiebre hemorrágica de Crimea-Congo notificados por la Comunidad de Madrid.

 

El primero de estos casos, un varón de 62 años fallecido, había referenciado una picadura de una garrapata durante su estancia en la localidad abulense de Villarejo, anejo de San Juan del Molinillo, por lo que la Consejería de Sanidad, desde el inicial momento de esta sospecha, ha estado en contacto permanente con las Autoridades sanitarias nacional como madrileñas, para la coordinación de las actuaciones asistenciales necesarias y la adopción de las acciones de vigilancia y control epidemiológicas que se precisen.

 

En este sentido, ya están operativas las medidas de apoyo, información y control sanitario de los familiares y personas convivientes con el paciente fallecido que residen en el ámbito de la Comunidad autónoma de Castilla y León, facilitando su contacto directo con los servicios asistenciales y de vigilancia epidemiológica y cumpliéndose así con el protocolo establecido.

 

Asimismo, por parte de la Dirección General de Salud Pública, se ha transmitido a los profesionales sanitarios del sistema regional de salud información actualizada sobre las características de esta enfermedad, sus mecanismos de transmisión y tratamiento, así como las recomendaciones de actuación en los centros sanitarios.

 

Prevención de las garapatas

Sanidad quiere transmitir que el riesgo de contagio directo de la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo es muy reducido, siendo las garrapatas el vector transmisor, por lo que hay que incidir, en el caso de la población en general, en la importancia de conocer y observar las recomendaciones preventivas para evitar las picaduras de este insecto dirigidas a los ciudadanos y, especialmente,  a determinados grupos como ganaderos y agricultores, trabajadores de mataderos, cazadores y excursionistas.

 

Entre estas recomendaciones se encuentran usar ropa protectora en las zonas de riesgo, que cubra tobillos, brazos, etc. y que tenga elásticos en tobillos, cintura y muñecas; llevar ropa oscura al campo; revisar la ropa antes de entrar en el lugar de residencia; examinar el cuerpo tras salidas al campo para localizar garrapatas fijadas para su pronta extirpación, ya que la transmisión de infecciones es más baja en las primeras horas; extracción adecuada de toda la garrapata fijada, siempre mediante tracción con pinzas de punta fina; acudir al médico al presentar alguna manifestación compatible con las enfermedades transmisibles por estos insectos; utilizar repelentes preferentemente sobre la ropa; y evitar sentarse en el suelo en zonas de vegetación.

 

Desde la Junta se ha puesto en marcha un grupo de trabajo en el que se integran las Direcciones Generales de Salud Pública, del Medio Natural y de Producción Agropecuaria, al objeto de coordinar las actuaciones en marcha orientadas a la vigilancia epidemiológica, la investigación del entorno y la adopción de medidas preventivas que sean necesarias.

 

Vigilancia desde 1995

La vigilancia sanitaria de estos insectos en Castilla y León se desarrolla a través del ‘Programa de prevención y control de las antropozoonosis transmitidas por garrapatas’.

 

Esta intervención, puesta en marcha en 1995 y dependiente del Observatorio de Salud Pública, incluye numeras acciones de carácter preventivo, asistencial y de vigilancia epidemiológica, destacando, entre estas últimas, el análisis de las muestras que, voluntariamente, remiten los profesionales sanitarios participantes tras la retirada de garrapatas fijadas en personas.

 

De esta manera es posible disponer de información sobre la distribución de los patógenos (rickttsias, Borrelia burdorferi y anaplasma) presentes en nuestro territorio.

 

Como ejemplo, en 2014 -últimos datos procesados-, el Programa procesó 1.143 garrapatas, sin que, en lo últimos años, se hubiera detectado presencia del virus de la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo en los ejemplares analizados.

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