La Junta prevé llegar a toda la población diana del cribado precoz de cáncer colorrectal en cuatro años

Presentación del programa de prevención del cáncer colorrectal
Prevé reducir la motalidad un 16 por ciento y casi un 20 por ciento la incidencia de la enfermedad


VALLADOLID, 13 (EUROPA PRESS)

La Junta de Castilla y León prevé llegar a toda la población diana del cribado precoz de cáncer colorrectal, de entre 50 y 69 años y cifrada en unas 613.000 personas, en los próximos cuatro años mediante el programa puesto en marcha por la Consejería de Sanidad que ya se ha extendido a toda la Comunidad para personas de edades comprendidas entre 65 y 69 años.

Así lo ha explicado el consejero de Sanidad, Antonio María Sáez Aguado, quien ha explicado que se pretende avanzar en tramos de cinco años de edad a lo largo de cada ejercicio para en cuatro años llegar a toda esta población --en el Sistema Nacional se hará en diez cuando se implante--, aunque no ha descartado que se pueda acelerar, lo que dependerá de la primera fase de implantación del programa en toda la Comunidad, que se lleva actualmente a cabo.

El consejero ha comparecido junto al presidente de la Asociación Española contra el Cáncer (AECC) en Castilla y León, Jesús Fernández, quien ha agradecido la sensibilidad de la Comunidad con esta enfermedad y ha manifestado su esperanza de que se pueda extender a toda la población diana lo más rápido posible cuando mejoren las circunstancias económicas. El consejero ha recordado la colaboración con la entidad que se desarrolla en diferentes programas como éste.

Para la puesta en marcha del programa, Sanidad ya informa a lo largo de este mes, por medio de una carta personalizada y de un folleto divulgativo y a través de los centros de salud, a las personas susceptibles de participar en este cribado, iniciado con una horquilla poblacional compuesta por mujeres y hombres de entre 65 y 69 años, unas 130.000 personas. Para ello, ya se ha enviado invitación para participar a más de 25.000 personas.

Con esta iniciativa se trata de rebajar la mortalidad un 16 por ciento en grupos de cribado y disminuir entre un 17 y un 20 por ciento la incidencia de este tipo de tumores.

Así, según datos de la Consejería de Sanidad, la tasa de mortalidad en el último año disponible, 2011, era de 48,7 muertes por 100.000 habitantes al año y se produjeron 1.246 fallecimientos. De esta forma, se podría llegar a evitar hasta cerca de 200 muertes gracias al programa (el 16 por ciento).

El procedimiento diagnóstico de este programa consiste en un test de sangre oculta en heces que, en caso de que sea positivo, derivará al paciente a los hospitales para realizar una colonoscopia y tomar las medidas correspondientes en caso de un pólipo o neoplasia (polipectomía o cirugía, respectivamente). En caso negativo del test se realizaría una prueba periódica (cada dos años).

El consejero de Sanidad ha destacado el hecho de que Castilla y León se adelante a la implantación en el Sistema Nacional de Salud y ha señalado las ventajas que supone y el bajo coste de su implantación, ya que los test tienen un coste de algo menos de cuatro euros, a los que se suma el trabajo en laboratorio, mientras que la colonoscopia y los análisis correspondientes se estiman en 404 euros.

Antes de su extensión a toda la Comunidad se ha llevado a cabo un programa piloto en Medina del Campo (Valladolid) y en Soria. En el área de influeencia del hospital medinense la población diana era de 13.245 personas y se realizó test de sangre oculta en heces a 5.980 (un 49,8 por ciento de participación), de los que 403 (6,9 por ciento) dieron positivos, aunque sólo en un 54,4 por ciento de estos casos (de los 403) se detectaron lesiones precancerosas.

En el caso de Soria, la población diana era de 23.073 personas, se realizaron 5.303 test (33,5 por ciento de participación), con 323 (6,1 por ciento) positivos, de los que un 36,9 por ciento presentó lesiones precancerosas.

AUMENTO DE LA INCIDENCIA

El cáncer colorrectal es la segunda causa de muerte por procesos oncológicos tanto en mujeres como en hombre pero, considerando conjuntamente ambos sexos, se convierte en la primera; además, su incidencia está aumentando en los países desarrollados, incluida en España.

Según los datos de Sacyl, en 2012 se atendieron en los hospitales 2.830 pacientes que ingresaron por tumores colorrectales y realizaron 40.859 colonoscopias. La incidencia fue de 5,1 casos por cada 100.000 habitantes entre menores de 35 años; de 24,8 entre personas de 35 a 49; de 103,6 entre pacientes de 50 a 64 años y de 260,1 y 292,2 en los grupos de 65 a 74 y de más de 75, respectivamente.

La edad y el mayor consumo de carnes y grasas animales y el menor de fibra son, en ausencia de antecedentes personales y/o familiares, factores de riesgo, por lo que la adopción de estilos de vida saludables favorecen la prevención de su aparición.

En cuanto a la prevención secundaria, el consejo genético en el caso del cáncer colorrectal hereditario y los programas de cribado poblacionales facilitan la detección, ya que es una enfermedad que cursa asintomáticamente, siendo pocos los tumores que se presentan sin pólipos adenomatosos previos y cuya gravedad depende en gran manera del momento del diagnóstico.

El consejero ha explicado que en las tres unidades de referencia del consejo genético en cáncer colorrectal hereditario de Burgos, Salamanca y Valladolid se atendió en 2012 a 181 pacientes en primera consulta, entre casos directos y familiares.

La detección precoz es, por tanto, fundamental, y se puede realizar a través de un test de sangre oculta en heces, prueba incruenta cuya positividad ha de confirmarse a través de otras medios diagnósticos (colonoscopia).

Por ello, los programas de cribado poblacional asintomática a través de los test de sangre en heces se justifican por su eficacia tanto para la reducción de la incidencia como de la mortalidad del cáncer colorrectal.

FORMACIÓN DE PROFESIONALES

El desarrollo asistencial del Programa de detección del cáncer colorrectal en Castilla y León se ha iniciado con formación y sensibilización de los profesionales sanitarios y la información e invitación a participar a la población diana.

A través de los centros de salud y otras dependencias de Atención Primaria se llevarán a cabo las pruebas de cribado, para su posterior envío a los laboratorios de las muestras obtenidas. En el caso de que éstas presenten un resultado positivo, los pacientes serán derivados a la Atención Especializada para la realización de la colonoscopia en los hospitales.

Las colonoscopias no son sólo una prueba diagnóstica, ya que la extirpación de pólipos que puedan identificarse durante su desarrollo contribuye a reducir la incidencia y el diagnóstico precoz de la enfermedad favorece el aumento de la supervivencia.

En función de la colonoscopia y de la anatomía patológica, las personas con resultados negativos repetirán el test de sangre oculta en heces a los dos años y, si se estimase, la colonoscopia en cinco años; con aquellas que presenten neoplasias benignas se adoptará una estrategia de vigilancia a través de colonoscopias con una periodicidad dependiente de las características del adenoma; y si el resultado es positivo al cáncer colorrectal, lo pacientes pasarán del Programa autonómico cribado a la vía asistencial, para recibir el tratamiento adecuado.