La Junta incrementa los conciertos a la enseñanza privada, pero ésta pierde alumnado

CCOO denuncia el sesgo ideológico de la política de la Junta que donde recorta es en  la Enseñanza Pública donde crece la matrícula. En Ávila aumenta una unidad concertada para Formación Profesional Básica.

El Boletín Oficial de Castilla y León ha publicado el día 2 de julio, en plenas vacaciones de verano, la orden de la Consejería de Educación que resuelve el proceso de renovación de los conciertos educativos de la Comunidad, concediendo, para los próximos cursos, 50 unidades más que en el presente año escolar (3 en Educación Infantil, 6 en Primaria, 7 en ESO y 35 en Formación Profesional Básica, reduciéndose una unidad en los Ciclos Formativos de Grado Superior).  Concretamente en Ávila aumenta una unidad concertada para Formación Profesional Básica.


 Dicho aumento de las unidades concertadas contrasta con la caída de matrícula de la enseñanza privada, que ha perdido en un solo curso, 957 alumnos, fundamentalmente por no poder pagar la cuotas “voluntarias” que sugiere la patronal católica. Mientras la Enseñanza Pública ganaba 2.033, informan desde CC.OO.


"Dicho trato de favor se suma, además, a la práctica habitual de la Junta de destinar de forma sistemática a la enseñanza concertada una cantidad de dinero entre un 30% y un 35% superior al  presupuesto aprobado en el Parlamento regional".


"Son prácticas que contradicen el compromiso de la Junta de Castilla y León de mantener el equilibrio entre las dos redes, que contrajo al asumir las competencias en Educación, ya que desde entonces ha aumentado el número de unidades concertadas, mientras se suprimían unidades y profesorado de los centros públicos (1500 menos entre 2012 y 2015 en Castilla y León, y en Ávila concretamente 230)".

 


Para la Federación de Enseñanza de CCOO de CyL aumentar el número de conciertos se contradice con el argumento, utilizado por los poderes públicos para justificar los recortes en Educación, de que no debíamos “gastar por encima de nuestras posibilidades”.

 

Un estudio sobre las vacantes existentes en centros públicos realizado por la Federación de Enseñanza de CCOO demostró  que la Consejería de Educación estaba pagando dos veces por lo mismo, primero por clases de centros públicos que no están llenas y después por unidades concertadas innecesarias. De hecho, en Castilla y León  existen 16.781 plazas vacantes de Infantil y Primaria (tomando como referencia un máximo de 25 alumnos por aula) y 8004 de ESO en centros públicos. En Ávila sobran 32 unidades entre infantil y primaria y 12 en ESO y Bachillerato, para alumnos para los habría plaza libre en centros públicos.


 CCOO ha exigido reiteradamente a la Consejería de Educación, que no se concierten unidades en la enseñanza privada cuando, en la misma zona, las necesidades de escolarización puedan ser satisfechas por centros públicos y "además, como consecuencia de dicha concertación, se  supriman unidades o puestos de trabajo de profesorado en la enseñanza pública".


Ha exigido, además, que la Consejería apueste por la Enseñanza Pública, "ya que esta sigue sin atender las recomendaciones, del Consejo Escolar de CyL y del Procurador del Común, de reequilibrar el reparto del alumnado con necesidades educativas especiales y del alumnado inmigrante".


"El aumento de Conciertos aprobado por la Consejería de Educación prueba que los recortes presupuestarios en Educación, no se reparten de forma equitativa. Así mientras se recortan las ayudas para los libros de texto (la Consejería de Educación dedicará este curso la tercera parte de los 21,2 millones de euros del total del curso 2010-2011), mientras se compacta más el Bachillerato y la Formación profesional en el medio rural, mientras se incumplen las promesas de construir centros públicos en el alfoz de las ciudades y se dejan sin cubrir las bajas del profesorado durante semanas, mientras no se cubre la mayoría de las jubilaciones, y cuando estudiar un Grado o un Máster en las universidades públicas de Castilla y León las terceras más caras del Estado, sólo por detrás de las de Cataluña y Madrid, la Consejería de Educación compensa a la patronal de la enseñanza católica el alumnado que pierden aumentando la financiación pública".