La Junta incoa la declaración BIC de la Placa Paleolítica de Villalba

Placa Paleolítica de Villalba
La Consejería de Cultura y Turismo ha publicado hoy, en el Boletín Oficial de Castilla y León (Bocyl), la Resolución de la Dirección General de Patrimonio Cultural por la que se incoa procedimiento de declaración como Bien de Interés Cultural (BIC), con categoría de Bien Mueble, de la Placa Paleolítica de Villalba (Soria).
SORIA, 27 (EUROPA PRESS)

La Consejería de Cultura y Turismo ha publicado hoy, en el Boletín Oficial de Castilla y León (Bocyl), la Resolución de la Dirección General de Patrimonio Cultural por la que se incoa procedimiento de declaración como Bien de Interés Cultural (BIC), con categoría de Bien Mueble, de la Placa Paleolítica de Villalba (Soria).

Esta pieza constituye uno de los hallazgos arqueológicos "más singulares" de los últimos años en la Comunidad de Castilla y León ya que se trata de una pizarra paleozoica negra con grabados de animales, de forma rectangular, de 36,5 centímetros de largo, 7,6 centímetros de ancho y un grosor de 1,2 centímetros, que en origen debió ser más larga, puesto que podemos apreciar su fractura en uno de los extremos.

El descubrimiento de la pieza se debe a un hallazgo casual en una zona conocida como Barranco Hondo, en la localidad soriana de Villalba.

Fue descubierta en 1986 por Lorenzo Casado Egido, quien la entregó el 28 de enero de 1988, en calidad de depósito, al Museo Numantino de Soria, donde se expone en la actualidad (primera sala de la planta baja).

Presenta un borde superior enrasado y con tratamiento uniforme, y un borde inferior con extremos diferenciados por una mayor anchura y convexidad, que coincide con rehundidos en las caras, lo que hace suponer restos de posibles huellas para su suspensión.

Está grabada sobre un soporte aplanado, con grabados dispuestos en hilera por las dos caras y en algunos de sus bordes. Se han podido distinguir un total de veintiséis animales, trece en cada cara, todos équidos y cápridos, con un claro predominio de estos últimos, dispuestos con orden y aparente simetría.

Se trata de imágenes figurativas y naturalistas, simplemente perfiladas e incompletas. No se reproducen las terminaciones de las extremidades -únicamente siete de los veintiséis animales representados, se presentan completos-, mientras que aparecen detalles muy simples como orejas, boca y orificio nasal, ojos, cola o rabo, cuernos, crin y penachos de la testuz y en los machos cabríos también el sexo.

El análisis estilístico de los grabados permite situar la pieza en un único momento, entre en Solutrense Final y el Magdaleniense III-IV, en torno a 14.000 años a.C., enmarcándose en un momento avanzado del estilo III de Leroi Gourhan.

En cuanto a su organización y composición espacial, la placa presenta una ordenación y disposición pensada; los motivos no se presentan de forma casual, de forma que determinados animales -caballos y machos cabríos- aparecen resaltados mediante la utilización de un trazo más ancho y profundo, un mayor tamaño o por su propia posición en el espacio.

Además, la completa representación de la fauna en los grabados permite realizar una reconstrucción medioambiental del ecosistema que conocieron estas gentes entre el 15.000 y 12.000 a.C.

Por lo que respecta a la naturaleza del soporte, se trata de la pizarra proveniente del Sistema Central, lo que atestigua el intercambio de materia prima entre diferentes poblaciones durante el Paleolítico Superior.

ESTUDIOS DEL PROCESO

El material empleado ha permitido conocer el estudio del proceso y ejecución de las figuras, a partir de los esbozos y trazos de encuadre previos al grabado definitivo, y los ductus, es decir los surcos y dirección de las incisiones, que han quedado reflejados en la superficie de la pizarra, y que han permitido determinar que estos grabados debieron ser trazados en un lapso de tiempo muy amplio.

En general, los más anchos y profundos habrían sido ejecutados en primer lugar, seguidos de grabados más finos.

Finalmente, las diferentes técnicas en la ejecución que se aprecian en los grabados han hecho pensar en el trabajo de varios artistas, si bien se ha mantenido un mismo sentido en la representación y estructura compositiva.