La Junta implanta un sistema informático para agilizar los trámites en el medio rural

Pilar del Olmo, Consejera de Hacienda

La Junta de Castilla y León ahorrará 800.000 euros al año con la adhesión a la Oficina de Registro Virtual (ORVE). Este servicio virtual permite reducir los plazos burocráticos y abaratar costes a las administraciones y ciudadanos.

La Junta de Castilla y León ahorrará 800.000 euros al año con la adhesión a la Oficina de Registro Virtual (ORVE), según ha explicado este viernes en la capital burgalesa la consejera de Hacienda, Pilar del Olmo, durante la presentación de este servicio a alcaldes y concejales de la provincia.

 

Del Olmo ha señalado que en la actualidad 267 entidades locales de la Comunidad ya se han adherido a la plataforma y ha destacado la importancia de incrementar esta cifra, dado que este servicio virtual permite reducir los plazos burocráticos y abaratar costes a las administraciones y ciudadanos.

 

El Registro Virtual de Entidades es una aplicación capaz de integrar electrónicamente los registros públicos del Gobierno central, la Junta de Castilla y León, las diputaciones provinciales y los entes locales.

 

Su importancia radica en que abre la posibilidad de que cualquiera de estas administraciones pueda utilizar para remitir documentación al resto de entidades, con total garantía de que llega a su destino a través de su conexión en red.

 

La plataforma virtual permite, además, que los ciudadanos tengan que acudir de forma obligatoria a dependencias administrativas con las que quieran relacionarse, puesto que pueden realizar los trámites a través de su Administración local.          

 

Funcionamiento

 

El funcionamiento de esta herramienta consiste en el escaneado del escrito que entrega el usuario para que su copia electrónica pueda enviarse de forma telemática, en el mismo momento del registro, a la institución que corresponda.

 

La tecnología ORVE ha sido desarrollada por el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas y cedida de forma gratuita a las autonomías que lo demandas, siendo Castilla y León una de las primeras comunidades autónomas en contar con este servicio.

 

La apuesta de la Junta por la Administración electrónica se remonta a 2004, cuando se creó la Oficina Virtual de Impuestos Autonómicos para presentar y pagar a través de Internet los tributos que gestiona el Gobierno autonómico.