La Junta está realizando un informe sobre el cementerio judío de Ávila

El director general de Patrimonio ha visitado esta mañana los restos arqueológicos, que han salido a la luz por la obras del colector norte de la ciudad, del cementerio judío de la ciudad de la Edad Media. El hallazgo de 78 tumbas en un primer momento y otras 18 después son muy importantes para la ciudad. Desde la Junta de Castilla y León se está estudiando qué hacer esos restos
Enrique Saiz, director general de Patrimonio Cultural de la Junta de Castilla y León, ha visitado esta mañana las obras del colector norte de la ciudad de Ávila, en donde se han encontrado restos óseos de 96 individuos, en lo que podría ser el cementerio judío de la localidad en la época de la Edad Media, según documentación anterior que hacía referencia a su posible ubicación, y que podría ser del s. XV.

La Junta de Castilla y Leo, según señala Saiz, n “ha estado haciendo un seguimiento de las obras, y la comisión de patrimonio empezó a elaborar un proyecto de intervención arqueológica a principios de octubre”. Ese informe preliminar se entregará al servicio de cultural con la información técnica y las medidas de prevención que deben aplicarse.

El plan elaborado tiene tres objetivos:
  1. Examen documental e individualizado de los restos encontrados
  2. Análisis de los vestigios
  3. Catas para saber hasta dónde se pudiera extender la antigua necrópolis
La tipología de las tumbas es curiosa “porque tiene una doble caja. La primera rectangular con una estructura sin piedra, y una segunda con forma antropomorfa. Que no contenían ni ajuar ni objetos funerarios”. Lo que sí se ha encontrado han sido unos pendientes, un colgante y varios clavos que podrían ser la camilla en la que se traslado uno de los cuerpos.

Enrique Saiz felicitó a los abulenses “porque este hallazgo casual e histórico enriquece la pertenencia de la ciudad a la Red de Juderías de España, al ser un documento material fehaciente”.

En cuanto a la puesta en valor del cementerio “las características de la zona, con una tierra muy débil, hace imposible conservar los nichos una vez que se han extraído los cuerpos. Y, por tanto, no se va a dejar una excavación al aire libre; habrá que estudiar las propuestas que se nos hagan desde los servicios técnicos”.

Además, añadió que “hay que tener cierta sensibilidad con la cultural de la comunidad judía, y hacer compatible sus tradiciones con la puesta en valor”.  Para eso se ha estado en contacto con la máxima responsable de las asociaciones judías en España, Carolina Eims.