La Junta culmina los mapas y planes de acción que garantizan la calidad acústica de la Comunidad

La Consejería de Fomento y Medio Ambiente ha culminado el trabajo de los mapas de ruido de los núcleos de población de más de 20.000 habitantes y de los doce tramos de carreteras autonómicas donde se superan los umbrales de tráfico de vehículos.

VALLADOLID, 1 (EUROPA PRESS)



Según ha explicado el consejero de Medio Ambiente, Antonio Silván, los mapas de ruido constituyen una "herramienta eficaz de prevención y control de la contaminación acústica" fruto de la colaboración entre las administraciones autonómica, local y provincial.

En la actualidad, un total de 1.291.000 residentes en la Comunidad, el 50 por ciento de la población de Castilla y León "que coincide, además, con la población residente en los municipios más poblados", dispone de mapas y planes de ruido.

Silván ha dado a conocer estos datos con motivo de la inauguración este martes del I Simposio Europeo sobre Acústica Ambiental y Mapas de Ruido que organiza la Sociedad Española de Acústica, la Sociedade Portuguesa de Acústica, Universidad de Valladolid y el Centro Tecnológico de Acústica-AUDIOTEC (CTA-AUDIOTEC), un acto en el que ha recogido el I Premio a las mejores actuaciones para la calidad acústica otorgado por la Asociación Española para la Calidad Acústica (AECOR) a la Junta en reconocimiento a los esfuerzos en el desarrollo e implantación de La ley del Ruido.

Según ha explicado la Consejería en un comunicado de prensa recogido por Europa Press, el galardón pretende acercar a la sociedad en general la importancia de la regulación del ruido en los entornos urbanos y cómo una adecuada normativa contribuye eficazmente a la mejora de la calidad y la convivencia y poner de manifiesto el trabajo de las instituciones y empresas los esfuerzos para mejorar la calidad del ruido.

Silván ha reconocido que el ruido ambiental constituye uno de los principales problemas medioambientales por sus efectos perjudiciales sobre el sosiego y la salud humana y ha recordado en este sentido que la Ley del Ruido de Castilla y León nace con la vocación de convertirse en el texto legal esencial del ordenamiento de la Comunidad para prevenir, reducir y vigilar la contaminación acústica, con el objetivo de mejorar la calidad de vida y el bienestar de los ciudadanos y del medioambiente.

"Se aborda de una manera coherente y eficaz tanto la acústica ambiental como la acústica derivada de actividades e instalaciones susceptibles de emitir ruido y su incidencia en la población, teniendo en cuenta la acústica en la planificación urbanística y la edificación para mantener unas condiciones de habitabilidad de calidad", ha precisado.

La norma se aplica a todos los emisores acústicos, públicos y privados, así como a las edificaciones, incluidas las actividades domésticas (que la normativa estatal excluye), y contempla todos los aspectos relevantes que pueden afectar a la calidad de vida de los ciudadanos (ruido ambiental, ruido de actividades, aislamientos acústicos en edificaciones, o vibraciones, entre otros).

La normativa autonómica implica a todas las administraciones en la lucha contra el ruido y en el control de la calidad acústica de los edificios considerando un servicio de prestación obligatoria para la administración autonómica, local y provincial.