La importancia de no dañar la señalización de las carreteras

Estas señales advierten los posibles peligros, ordenan la circulación, recuerdan algunas prescripciones del Reglamento General de la Circulación , y proporcionan al usuario de la vía una información conveniente, por tanto es de conciencia para todos no dañarlas evitando así posibles riesgos

 La señalización es el conjunto de señales destinadas a los usuarios de la vía y que tienen por misión advertir e informar a éstos u ordenar su comportamiento con la necesaria antelación de determinadas circunstancias de la vía o de la circulación. 

 

Gracias a las mismas, el usuario de las vías públicas conoce, en un momento determinado, las condiciones de uso de la vía por donde se circula, y, en consecuencia, puede efectuar el recorrido o la maniobra adecuada obteniendo la máxima seguridad y eficacia en el uso de las vías públicas.  

 

De acuerdo con estos fines, las señales cumplen las siguientes funciones:  Advierten los posibles peligros. Ordenan la circulación, de acuerdo con las circunstancias de cada lugar. Recuerdan algunas prescripciones del Reglamento General de la Circulación. Proporcionan al usuario de la vía una información conveniente.  

 

Por tanto, es necesario que  tomemos conciencia de la importancia de no dañar la señalización en nuestras carreteras ya que la retirada o manipulación de las mismas puede hacer que incida directamente en  nuestra seguridad vial provocando un accidente: por ausencia de las mismas, porque el vehículo choque contra una señal que han dejado en la vía, o por distracción del conductor si ve un obstáculo en la carretera.   

 

Nuestro Ordenamiento Jurídico recoge 2 tipos de sanciones: 

 

Administrativa:  En el art. 142 del Reglamento de Circulación establece que nadie debe instalar, retirar, trasladar, ocultar o modificar la señalización de una vía sin permiso de su titular o, en su caso, de la autoridad encargada de la regulación del tráfico de la responsable de las instalaciones. Es una infracción muy grave y  puede ser sancionado con una multa económica de 3000 euros.  

 

Código Penal:  El art. 385 del Código Penal recoge que será castigado con una pena de prisión de seis meses a dos años o  a las de multa de doce a veinticuatro meses y trabajos en beneficio de la comunidad de diez a cuarenta días, el que originare un grave riesgo para la circulación de alguna de las siguientes formas:  1ª. Colocando en la vía obstáculos imprevisible, derramando sustancias deslizantes o inflamables o mutando, sustrayendo o anulando la señalización o por cualquier otro medio. 

 

2ª. No restableciendo la seguridad de la vía, cuando haya obligación de hacerlo