La Guardia Civil y la Policía detienen a 35 personas por tráfico de personas

 
Un total de 35 personas han sido detenidas por tráfico de personas en el marco de la 'Operación Índalo' en la que han intervenido agentes de la Guardia Civil y la Policía Nacional, en la que también han sido rescatadas 2.245 personas, víctimas de redes dedicadas al favorecimiento de la inmigración irregular.

Según ha informado el Ministerio de Interior en un comunicado, desde el pasado mes de mayo los agentes han intervenido en las costas de Almería, Granada, Murcia, Málaga y Algeciras, con la finalidad de controlar los flujos migratorios marítimos procedentes del norte de África.

El dispositivo coordinado por la Guardia Civil se ha saldado con la detención de 35 traficantes de personas y organizadores de las travesías. Además, se han realizado cerca de 2.900 horas de vigilancia marítima y 684 horas de vigilancia aérea.

Cada vez que era localizada una embarcación con inmigrantes irregulares a bordo, inmediatamente se ponía en marcha un operativo policial con dos objetivos. Por un lado se trataba de rescatar y proporcionar a los ocupantes de la patera la ayuda humanitaria que pudieran necesitar, ya que, normalmente, las condiciones de salud en las que llegaban no eran las mejores.

Asimismo, se intentaba detectar al patrón de la embarcación (responsable del tráfico de seres humanos) que normalmente se ocultaba entre sus víctimas para pasar inadvertido ante la Policía. Posteriormente, agentes de la Comisaría General de Extranjería y Fronteras junto con miembros de otras policías europeas, entrevistaban a todos los inmigrantes que de manera voluntaria se prestaban a ello, con el fin de obtener información relativa a estas organizaciones que pudiera ser utilizada por los investigadores.

Según ha explicado Interior, estas redes están detrás de la mayoría de los viajes en patera que parten desde el norte de África con destino a cualquier punto de la costa española, ya sea con el fin de quedarse en nuestro país, o como puerta de entrada a cualquiera de los estados de la Unión Europea.

"Los responsables de estas organizaciones son personas que no dudan en aprovecharse de la desesperación de sus víctimas por alcanzar lo que ellos creen será una vida mejor, cobrándoles elevados precios por una travesía en la que arriesgan sus vidas y durante la cual, en ocasiones, son incluso abandonados por los propios patrones de la embarcación (los traficantes), si éstos se sienten acorralados por la Policía", ha señalado.

Esta operación también ha permitido llevar a cabo acciones relativas a la lucha contra el narcotráfico, la contaminación marítima y el crimen transfronterizo. En relación con el tráfico de drogas, el dispositivo de vigilancia marítima y aérea ha permitido detener a 84 personas e incautar 30.368 kilos de hachís.

También se han incautado 32 embarcaciones, 11 vehículos, 36 motores, 9 motos náuticas y 2 tractores. Además, se han incautado 13.990 cajetillas de tabaco y se han detenido a 2 personas por este concepto.

VERTIDOS ILEGALES

Respecto a los casos de contaminación, se han detectado dos casos de vertidos ilegales, procedentes de buques que vacían directamente en el mar sus sentinas (depósitos con residuos de aceites, grasas y otras sustancias contaminantes), en lugar de hacerlo en tierra y en los lugares habilitados para ello. Este tipo de acciones perjudica gravemente la vida marina, por lo que se comunicaron los hechos a las autoridades competentes para que iniciaran los correspondientes expedientes sancionadores

Han formado parte del dispositivo grupos de expertos en inteligencia y equipos de investigación contra las redes de inmigración ilegal, con efectivos de España, Eslovaquia, Italia, Islandia, Luxemburgo, Bélgica, Francia y Portugal, que han contado con medios materiales como seis aviones de vigilancia, dos buques oceánicos o un helicóptero.