La Guardia Civil vigilará los vehículos y personas que accedan a los bosques y a empresas cercanas

El UCOMA pone en marcha el Plan Especial de Prevención y Actuación en incendios forestales. En este programa se pondrá especial atención en las zonas de campistas y excursionaistas, los basureros y vertederos.

La Unidad Central Operativa de Medio Ambiente (UCOMA), dependiente del Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona) ha puesto en marcha el Plan Especial de Prevención y Actuación en incendios forestales por el que, en general, se vigilará a vehículos y personas en los accesos a los bosques y a las actividades industriales o socioeconómicas situadas en las proximidades de las masas forestales.

  

Además, se pondrá especial atención las zonas de campistas y excursionistas, los basureros y vertederos susceptibles de incineración y, en general, amplias zonas desde puntos dominantes.

  

El plan se mantendrá hasta finales de septiembre aunque se podría ampliar si las condiciones lo requieren. En el plan se usarán los medios materiales y humanos de las distintas especialidades con que cuenta la Guardia Civil, como las unidades de seguridad ciudadana, Patrullas y Equipos del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA), Equipos de Policía Judicial e Información, las Unidades del Servicio de Montaña y de la Agrupación de Tráfico, contando además con el apoyo del Servicio Aéreo y de la Agrupación de Reserva y Seguridad.

  

Así, el Ucoma apoyará al resto de unidades en la investigación de incendios forestales de especial relevancia. El objetivo del plan es una prevención coordinada y establecer medidas de seguridad e investigación de incendios forestales y reducir los efectos de los incendios en verano.

  

En el plan participan distintos órganos de la Administración para establecer medidas de seguridad para la prevención del fuego y la investigación de los incendios. En concreto, una de las principales misiones de la Guardia Civil es la vigilancia encaminada a la prevención, que se ejercerá "especialmente" en zonas amenazadas, peligrosas o de especial valor ecológico, según las características y su problemática.

  

En el dispositivo especial el UCOMA trabajará en las labores de apoyo a la investigación de incendios forestales de especial relevancia. En 2013 las investigaciones realizadas por la Guardia Civil permitieron esclarecer 1.801 hechos, detener a 62 personas e imputar a 235 personas implicadas.

 

INTENCIONADOS, LA TERCERA CAUSA

  

Además, los datos revelan que la negligencia estuvo en el origen de los incendios en 283 casos. A estos le siguen los accidentes, con 264 casos; los intencionados, con 218 casos y 200 se produjeron por  causas naturales.

  

El uso del fuego en quemas con finalidad agrícola o ganadera para la eliminación de matorral y la regeneración de pastos constituyen la primera causa del origen de los incendios forestales.

  

Esto se debe, entre otras causas, al arraigado uso del fuego en la  quema de rastrojos, eliminación de restos de podas y de matorral, quema de linderos y fincas abandonadas; a la utilización del fuego como técnica para rebrote de pastos y la apertura de espacios para el ganado; al abandono de determinados aprovechamientos tradicionales del monte que provoca acumulación de combustible forestal, así como a la falta de sensibilidad de algunas personas hacia masas forestales que no le proporcionan rentabilidad alguna.

  

La campaña busca sensibilizar a la población sobre la obligación de colaborar en la prevención de incendios forestales y a contactar con los servicios de otras administraciones, implicados en la prevención de los incendios forestales, para establecer los oportunos mecanismos de colaboración y coordinación que ayuden a desarrollar las acciones programadas.

  

Por ello, la Guardia Civil aconseja llamar a los teléfonos de emergencia 062 o bien al 11 cuando se observe algún incendio. Además, recomienda intentar recabar toda la información suficiente para localizar el foco; indicar el camino más adecuado para llegar, teniendo en cuenta hacia donde avanza el fuego.

  

Finalmente, recomienda no actuar "nunca" por libre y someterse a las órdenes de los técnicos y personal que dirige las operaciones y recuerda que toda personas que advierta la existencia o iniciación de un incendio forestal estará obligada a avisar a la autoridad competente o a los servicios de emergencia y, en su caso, a colaborar, dentro de sus posibilidades, en la extinción del incendio.