La fusión, en el tejado de Medel pese al rechazo del 50% de preferentistas

Braulio Medel presidente de Unicaja Banco en rueda de prensa

Unicaja apura sus opciones y, a pesar del importante rechazo de los preferentistas, podría ir adelante con la fusión con ayuda del FROB.

El plazo marcado por Unicaja para que los accionistas y bonistas de banco Ceiss, la entidad de la antigua Caja Duero-España, finalizó este lunes a las 15.30 horas y dejó echada la suerte de la fusión que la entidad malagueña enfila con la extinta caja castellano y leonesa. Sobre el papel, la pelota está en el tejado del presidente de Unicaja, Braulio Medel, que tiene que decidir si sigue adelante con la fusión, algo en lo que el FROB también tiene algo que decir.

 

Según todos los indicios, la operación no ha tenido el respaldo que se habían fijado Unicaja y Ceiss, pero puede que lo obtenido sea suficiente. En las últimas semanas la entidad malagueña ha ido desgranando datos sobre el éxito de la oferta. Primero logró el respaldo de un 90% de los accionistas institucionales e inversores profesionales, que cambiaron sus acciones de Ceiss por otras de Unicaja en buenas condiciones; a estas alturas, el 100% de estos inversores habrá firmado. Luego anunció que tenía controlado el 90% del capital, repartido entre accionistas y bonistas, a pesar de la oposición de los preferentistas, los propietarios de esos bonos que Ceiss les entregó a cambio de las participaciones preferentes que, según muchos indicios, les vendió irregularmente como depósitos cuando eran productos financieros de riesgo.

 

Los preferentistas han sido la gran amenaza de la fusión, pero en las últimas semanas parece que Unicaja, con ayuda del FROB, ha logrado que no sean finalmente un obstáculo. Según las últimas estimaciones de la prensa especializada, hasta un 50% de expropietarios de preferentes habría firmado el canje, lo que representa aproximadamente el 40% del capital que controlan. La presión de ver cómo el tiempo se acaba habría empujado a muchos a aceptar, aunque las plataformas y muchos asesores jurídicos recomiendan no hacerlo y acudir a los juzgados para recuperar el 100% del dinero. De hecho, hace dos semanas no más del 35% habría firmado el canje.

 

Con todo, la operación no habría logrado el mínimo esperado. Unicaja esperaba capitalizar los 1.200 millones en que están valorados acciones y bonos de Ceiss, pero se había fijado un objetivo del 75%, unos 900 millones. En esa cuenta, 400 millones los aportan los inversores mayoristas, que acuden al 100%, Según los cálculos de las plataformas, otros 300 millones procederían del canje que habrían aceptado un 30% de los preferentistas. Faltarían 200 millones de euros, pero eso podría ser lo de menos: el FROB estaría dispuesto a ponerlos para salvar la fusión porque una nacionaliación le podría costar mucho más cara.

 

En esta tesitura, la pelota está en el tejado de Medel. El balance final del canje puede ser importante, pero Unicaja ya anunció que podría ser flexible con la condición autoimpuesta de lograr el 75% del capital para seguir adelante con la fusión. Así que la caja malagueña podría decidir seguir adelante con una operación que le reporta millones de clientes y una posición de dominio en Castilla y León, y muy bien asentada en Extremadura y Madrid; elementos importantes para reforzar la postura de Unicaja, hoy por hoy, una de las entidades más pequeñas del sistema bancario español.

 

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