La Fiscalía acusa a un profesor de religión de supuestos abusos a niños

El obispado de Astorga no supo hasta ayer que había quejas escolares sobre el profesor de religión contratado para Valdeorras




ORENSE, 14(EUROPA PRESS)

El proceso judicial contra el profesor de religión acusado por la Fiscalía de supuestos tocamientos a ocho menores en varios colegios del oriente orensano está tocando a su fin y sólo queda que la sección segunda de la Audiencia de Orense fije fecha para el juicio, que probablemente será por procedimiento abreviado y al puerta cerrada, según fuentes judiciales.

La delegación de la consejería de Educación en Orense ha informado a Europa Press del procedimiento seguido tras las primeras quejas por el comportamiento del profesor ahora imputado, procedentes del colegio público de Rubiá en un acta firmada por los miembros del Consejo Escolar tras las irregularidades detectadas por los padres de dos menores.

Un inspector de educación recorrió los colegios de Rubiá, Vilamartín y Carballeda (ambos en la comarca de Valdeorras) y el de O Bolo donde impartió clase de religión el profesor, y elaboró un informe en el que recogió datos que constataban la posibilidad de que las quejas recibidas tuvieran fundamento.

Según ha explicado a Europa Press la presidenta de la Asociación de Nais e Pais se Alumnos (ANPA) Maite Núñez Domínguez, el colegio de Rubiá recibió notificación de la delegación tras hacerse eco de sus quejas a principios del curso 2010-2011 y supieron que el docente fue apartado de su puesto en 2011, y así estuvo hasta ahora.

El informe del inspector de educación se puso en conocimiento de la Fiscalía de Menores y la investigación posterior desarrollada por un juzgado de instrucción de O Barco remata ahora con el escrito de acusación que imputa al profesor por tocamientos a ocho alumnos por los que pide una pena de 19 años de cárcel y 35 de inhabilitación para el ejercicio de la patria potestad, tutela y guarda de menores, además de la docencia.

OBISPADO DE ASTORGA

El Obispado de Astorga entregó la capacitación para dar clases de religión al profesor ahora imputado y el delegado diocesano de enseñanza, Máximo Álvarez, dijo no haber tenido "nunca hasta ayer" noticias sobre quejas contra ese profesor "y mucho menos que se estaba investigando" y añadió que eso no le pasó nunca con los colegios de Castilla-León.

El párroco del Buen Pastor de Ponferrada y delegado diocesano de enseñanza, Máximo Álvarez, dijo a Europa Press que lleva en ese cargo más de seis años y cuando lo ocupó, el acusado A.O.G. ya impartía clases de religión en centros de la comarca de Valdeorras, que depende en el ámbito diocesano de Astorga igual que ocurre con otros municipios del oriente orensano como O Bolo o Pobra de Trives.

"Los profesores de religión son propuestos por el obispado, y en el caso de este hombre fue propuesto por el anterior delegado, pero en este caso y en el de los otros 14 profesores capacitados por este obispado y que ejercen en territorio gallego, sus salarios corresponden a la Xunta de Galicia".

En ese sentido, se ha quejado de que "nunca hasta ayer" supo nada sobre el comportamiento de este profesor. "Y me enteré en la calle porque tampoco nunca tuvimos noticias en el obispado de que fuese suspendido así que tampoco intervinimos en la elección de sus sustitutos", ha agregado.

"Cualquier caso así ocurrido en Castilla-León se sabría inmediatamente en el Obispado pero además de la tristeza que me causa todo esto, sea verdad o mentira, también sentimos indignación porque no hay sentencia ni juicio y ya se le está juzgando", ha lamentado. También ha reprobado que nadie se pusiese en contacto tras lo ocurrido "y ni el colegio, ni los padres ni la Xunta nos transmitieron nunca nada así que lo de Galicia no lo entiendo", ha concluido.