La Federacion del Metal de CONFAE organiza una jornada sobre la norma UNE-EN 1090

El objetivo de esta jornada es informar a los empresarios vinculados este sector sobre cuáles serán sus obligaciones y que pasos y  requisitos tendrán que tener en cuenta a partir del 1 de julio.

A partir del 1 de julio, las empresas que realicen estructuras metálicas de acero y aluminio tendrán que cumplir con lo dispuesto en la Norma UNE-EN 1090, de carácter obligatorio para determinadas empresas.

 

Por este motivo, la Federación de Empresarios del Metal de CONFAE ha organizado una  jornada informativa monográfica sobre esta norma europea. El fin, informarles sobre cuáles serán sus obligaciones y que pasos y  requisitos tendrán que tener en cuenta a partir del 1 de julio.

 

La jornada informativa tendrá lugar el próximo martes, día 3 de junio, a las 19:00 horas en la Escuela de Empresarios de la Confederación; y será impartida por expertos de la Consultora Arnaiz Gestión y de la certificadora Bureau Veritas.

 

La entrada es libre previa confirmación de asistencia en la Secretaría de la Federación del Metal de CONFAE.


Algunos contenidos

 

Durante la jornada los asistentes conocerán, entre otras cuestiones previstas en la norma,  que el marcado CE, es una declaración legal del fabricante mediante la cual se demuestra que su producto está conforme según el requisito legal sistemas de evaluación 2+. Lo cual requiere un sistema de control de calidad durante la fabricación y una auditoría de certificación anual.

 

El marcado CE de las estructuras, como se ha dicho, será obligatorio a partir de la fecha final del período de coexistencia, es decir, el 1 de julio de 2014.

 

Los clientes o usuarios podrán solicitar el marcado CE, si así lo establecen en las condiciones de suministro, contratos, proyectos, etc., Pero no lo podrán exigir “por defecto”, si no lo incluyen en dichos documentos, antes del 1 de julio de 2014.

 

Uno de los aspectos que explicarán los ponentes y que puede generar dudas en la norma es qué productos se verán afectados por la misma, los cuales deberán llevar el marcado CE.

 

Antes que nada, conviene saber que el procedimiento de evaluación es un sistema 2+, de decir, que lo que se evalúa y certifica es un sistema de control de producción en fábrica y no el producto como tal, aunque para poder comprender el sistema es necesario delimitar cual es el producto.

 

Esos productos serán: aquellos componentes estructurales a utilizar como partes portantes de obras diseñadas para proporcionar resistencia mecánica y estabilidad y/o resistencia al fuego, incluyendo aspectos de durabilidad y aptitud de servicio que pueden utilizarse directamente según se suministran o que pueden incorporarse en una obra de edificación o de ingeniería civil. Es decir, se trata de elementos estructurales que junto con otros elementos constituyen la estructura portante final que satisfará el uso previsto de la estructura completa.

 

Aquellos componentes estructurales que, con los mismos criterios indicados en el punto anterior, por sí mismos constituyen la estructura portante final que satisfará el uso previsto, que entraría en el concepto de “kit”. En ambos casos se trata de elementos con características estructurales, y en este concepto se incluyen las características de capacidad portante, resistencia a la fatiga y la resistencia al fuego.

 

En cuanto a los productos excluidos, la norma indica algunos, como los techos suspendidos, raíles y traviesas, así como aquellos productos o elementos estructurales que ya tengan una norma armonizada que los incluya en el desarrollo de la Directiva de productos de construcción (como las chimeneas metálicas).