La explicación para la glaciación antártica es la reducción de los niveles de CO2, no la deriva continental

Este hallazgo contradice una teoría de 40 años, que sugiere que reordenamientos masivos de los continentes causaron un enfriamiento global y la formación repentina de la capa de hielo antártica. 

La explicación más probable para la glaciación antártica durante un importante cambio climático hace 34 millones de años fue la reducción los niveles de dióxido de carbono (CO2).

 

Este hallazgo de científicos de la Universidad de New Hampshire contradice una teoría de 40 años, que sugiere que reordenamientos masivos de los continentes causaron un enfriamiento global y la formación repentina de la capa de hielo antártica. Proporciona además a los científicos una idea de las implicaciones del aumento actual del nivel de CO2 global.

 

En un artículo publicado en Nature, Matthew Huber, del Instituto para el Estudio de la Tierra, los Océanos y Espacio de la UNH proporciona evidencia de que la teoría conocida como "apertura de la puerta de enlace del Océano Austral" --la separación de Australia de la Antártida-- que prevalece hasta ahora no es la mejor explicación para el cambio climático que se produjo durante la transición Eoceno-Oligoceno, cuando las regiones polares de la Tierra estaban libres de hielo.

 

"La transición Eoceno-Oligoceno fue un acontecimiento importante en la historia del planeta y nuestros resultados realmente dan la vuelta a las causas de aquel fenómeno", dijo Huber.

 

Aunque la disminución de los niveles atmosféricos de CO2 ha sido la otra hipótesis principal que se utiliza para explicar la transición Eoceno-Oligoceno, los esfuerzos de modelado anteriores no tuvieron éxito porque la reducción de CO2 por sí misma no coincide con la huella digital isotópica. El equipo de Huber pensó que la huella digital no fuera única y que podría haber sido causado también indirectamente por la reducción de CO2 a través de la retroalimentación entre la creciente capa de hielo de la Antártida y el océano.

 

Para su estudio, Huber y su equipo modeló el mundo Eoceno-Oligoceno como si contuviera una capa de hielo del tamaño de la Antártida y una forma cercana a la actual, y exploraron los resultados dentro de la misma clase de modelo acoplado océano-atmósfera utilizado para proyectar el futuro cambio climático y en una serie de valores de CO2 que es probable que ocurran en los próximos 100 años (560 a 1.200 partes por millón).

 

Saber lo que causó la fuerte reducción de CO2 se desconoce, pero Huber señala que estando ya resuelto si la apertura de puerta de enlace o el declive del CO2 inició la glaciación, la investigación científica se puede centrar en responder a esa pregunta.

 

Huber señala que, a pesar de la conclusión de su equipo, la reorganización continental masiva puede haber contribuido a la reducción de CO2 en un cambio de los patrones de circulación oceánica que crearon enormes afloramientos de aguas ricas en nutrientes que contienen plancton y que, al morir y hundirse, arrastraron vastas cargas de carbono al fondo del mar.