La economía de la región cayó un 1,5% en el tercer trimestre, más que en el anterior, con aportación positiva del exterior

Confía en cumplir la previsión de 2012 (-1,5 por ciento) ya que para no hacerlo el cuarto trimestre tendría que ser "muy catastrófico"
VALLADOLID, 19 Nov. (EUROPA PRESS)

La economía de Castilla y León cayó un 1,5 por ciento en el tercer trimestre de 2012, tres décimas más que en el trimestre anterior, cuando el PIB bajó un 1,2 por ciento, y más también que la media europea, con descensos del 0,6 por ciento en la zona Euro y del 0,4 en la UE-27.    Así lo ha confirmado la consejera de Hacienda, Pilar del Olmo, en la presentación este lunes de los datos de contabilidad regional correspondientes al tercer trimestre de 2012, el tercero con datos negativos a nivel interanual (-0,3 por ciento entre enero y marzo y -1,2 por ciento entre abril y junio) y el cuarto en negativo en tasa intertrimestral, que ha pasado del 0,5 por ciento al 0,3 por ciento en este trimestre.   

En este sentido, la consejera ha destacado la "moderación" de la caída del PIB a nivel intertrimestral, un dato que "no es tan malo" si bien ha admitido que habría preferido que fuese mejor.   

Del mismo modo, ha asegurado que la Junta no cambiará la previsión económica para el año 2012, para el que se calculó una bajada del PIB del 1,5 por ciento, ya que para que no sea así el cuarto trimestre del año tendría que ser "muy catastrófico". "Se puede cumplir aún reconociendo que es duro", ha precisado la consejera, que ha recordado que Castilla y León se enfrenta a la segunda recesión económica en un espacio de tiempo "muy breve", si bien en esta ocasión es "más débil" que la de 2009, cuando la economía cayó un 4 por ciento en este mismo trimestre.   

Analizando la evolución del PIB desde la perspectiva de la oferta, durante el tercer trimestre de 2012 se observó una contracción del Valor Añadido Bruto en términos interanuales en todos los sectores productivos, a excepción de la industria energética, con un aumento del 1,3 por ciento.    Así, el VAB del sector primario mantuvo en el tercer trimestre la contracción del 3,3 por ciento del trimestre anterior, con resultados similares en el sector agrario y una "leve" mejoría del sector ganadero frente a la "moderada" disminución del trimestre anterior. En concreto y según el último avance disponible de producción agraria (de septiembre de 2012) se ha producido un "importante descenso" de la producción agraria respecto a la campaña pasada.   

Por su parte, el VAB de la industria registró un descenso del 2,5 por ciento en el tercer trimestre de 2012 (mayor que el observado en el trimestre anterior cuando cayó un 1,5 por ciento), donde la actividad productiva de las ramas energéticas, "todavía en positivo", siguió desacelerándose y el VAB de las ramas manufactureras aumentó su contracción.   

Así, las ramas energéticas aumentaron un 1,3 por ciento a nivel interanual (5,4 por ciento en el trimestre anterior), donde la producción y distribución de energía eléctrica, gas y agua mostró una subida en el tercer trimestre de 2012 inferior a la del trimestre anterior, mientras que se intensificó la contracción de la producción de las ramas extractivas.   

Por su parte, las ramas manufactureras registraron una caída del 3,4 por ciento en este trimestre, superior a la del trimestre anterior, debido al descenso de la producción de todas las ramas manufactureras y, en especial, de las ramas material de transporte, metalurgia y productos metálicos y caucho y materias plásticas. La rama de alimentarias también registró una disminución de su producción, frente al incremento del trimestre anterior.   

Por otro lado, en el sector de la construcción se apreció una reducción del 5,7 por ciento en el tercer trimestre de 2012, lo que implica un descenso "más moderado" que en el segundo trimestre (-6 por ciento), debido a que tanto en la edificación no residencial como en la obra civil se atenuó el ritmo de caída, según ha explicado Del Olmo.   

Por último, el VAB del conjunto del sector servicios registró un descenso del 0,8 por ciento en el tercer trimestre de 2012, superior en tres décimas al del trimestre anterior, resultado de la contracción de los servicios de mercado y de no mercado.    En los servicios de mercado la variación anual se mantuvo en el -0,2 por ciento. Por su parte, los servicios no de mercado continuaron contrayendo su actividad, con una disminución del 2,5 por ciento, frente al -1,5 por ciento en el trimestre anterior.

CAE LA DEMANDA INTERNA
Desde el punto de vista de la demanda, en el tercer trimestre del año aumentó la contribución negativa de la demanda interna al crecimiento del PIB, al pasar de 2,6 a 2,9 puntos porcentuales, mientras el sector exterior mantuvo su aportación positiva en este tercer trimestre en 1,4 puntos porcentuales.   

En concreto, el gasto en consumo final descendió el 1,8 por ciento a nivel interanual (en el anterior trimestre cayó un 1,7 por ciento). En el caso de los hogares bajó el 0,8 por ciento, porcentaje superior al descenso del 0,6 por ciento del trimestre anterior, y en el de las Administraciones Públicas cayó con una intensidad similar, el 5,3 por ciento (-5,4 por ciento en el periodo precedente).   

En cuanto a la formación bruta de capital (inversión) aumentó el ritmo contractivo, hasta alcanzar el -7 por ciento en términos interanuales (-6 por ciento en el segundo trimestre), debido al mayor retroceso del componente de bienes de equipo.   

Por su parte, la inversión en bienes de equipo, "más desfavorable", cayó un 4,9 por ciento interanual, superior al descenso del trimestre anterior (-2,7 por ciento), y la inversión en construcción registró en este trimestre el mismo decremento que en el trimestre precedente (-8,8 por ciento) mientras que la variación de existencias mantuvo un efecto neutro sobre el crecimiento del PIB.   

No obstante y según ha significado la consejera, el sector exterior presentó una aportación positiva al crecimiento del PIB de 1,4 puntos porcentuales en este tercer trimestre (igual que en el anterior), con un mejor comportamiento de las exportaciones e importaciones totales (incluye las exportaciones a otras comunidades autónomas), con variaciones del 1,9 por ciento y -0,1 por ciento, respectivamente.   

En cuanto al empleo medido en puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo, descendió el 4,2 por ciento en el tercer trimestre, una décima más que en el segundo trimestre (-4,1 por ciento) con empeoramiento en el comportamiento en todos los sectores productivos (-9,4 por ciento en la construcción, -6,5 por ciento en los servicios y -1,6 por ciento en la industria), a excepción del sector primario, que registró un aumento del 17,3 por ciento.   

Del Olmo ha reconocido a este respecto que se trata de un incremento "significativo" que ha justificado, "con todas las reservas", en un posible trasladado de ocupados de otros sectores al sector primario, algo "propio" de las crisis, sin descartar que la última encuesta EPA se haya elaborado con una muestra muy pequeña del sector agrario.