La dictadura de Vettel obliga a una reacción en Ferrari

Necesita cortar su racha en el Gran Premio de Abu Dhabi

El pulso entre Sebastian Vettel (Red Bull) y Fernando Alonso (Ferrari) al que se ha visto reducido el Mundial de Fórmula 1 vivirá este fin de semana su antepenúltimo capítulo, con la celebración del Gran Premio de Abu Dhabi en el fastuoso circuito de Yas Marina, donde el alemán buscará su quinta victoria consecutiva y el español un cambio de inercia para acechar de nuevo el liderato.

   Las palabras pronunciadas esta semana por Jenson Button (McLaren-Mercedes) recogieron el sentir general del 'paddock' de Fórmula 1. "La distancia entre los tres mejores equipos es pequeña, pero Red Bull sigue teniendo ligera ventaja", reconoció el piloto británico, consciente de que la escudería austriaca ha tocado la tecla adecuada en el momento decisivo del curso, justo cuando se cuece el título.

   Vettel es el máximo aspirante a su tercer Mundial consecutivo desde la asfixiante dictadura que inició a finales de septiembre en el circuito de Singapur. Desde aquella exitosa prueba nocturna, el alemán ha encadenado cuatro triunfos consecutivos en Japón, Corea y La India para encaramarse al liderato y estirar hasta trece puntos su renta sobre Alonso.

   Buena muestra de este dominio del vigente bicampeón mundial es una cifra, 205, el número de vueltas que acumula liderando en carrera de forma consecutiva, situación opuesta a la del piloto asturiano, que no saborea la primera posición desde el mes de julio, cuando se impuso en el Gran Premio de Alemania.

   Pese a esta inercia claramente negativa, Alonso no se rinde ni pierde su tensión competitiva, como demostró el pasado fin de semana en el Circuito Internacional de Buddh, donde, partiendo desde la quinta posición, logró subirse al segundo cajón del podio superando incluso a Mark Webber, señal de que Red Bull no es imbatible.

   "Todo el mundo está muy motivado y en La India vimos buenas señales con respecto al ritmo en comparación con Red Bull", ha señalado en su llegada al circuito árabe el piloto español, que mantiene su fe inquebrantable, consciente también de que "el equipo tiene mucha experiencia en luchar por campeonatos del mundo".

   En cualquier caso, Ferrari necesita algo más que la proverbial ambición de su piloto. "Ahora luchamos contra Adrian Newey", apuntó Alonso sobre el ingeniero jefe de Red Bull tras la sesión de calificación en La India, lanzando un claro aviso hacia los miembros de la 'Scuderia', obligados a mejorar el rendimiento del bólido rojo para seguir suspirando por el Mundial.

   Ferrari, que corre en 'casa' ya que Yas Marina acoge el parque temático de la escudería, nunca ha logrado triunfar en Abu Dhabi, ya que Vettel se llevó las dos primeras ediciones de la carrera (2009, 2010) y Lewis Hamilton (McLaren-Mercedes) la del año pasado. Tampoco es un circuito cómodo históricamente para Alonso, cuyo mejor resultado es el tercer puesto de hace dos temporadas.

   En cuanto al resto de la parrilla, Kimi Raikkonen, recién renovado por una temporada con Lotus, tratará de consolidar su tercera posición, ya que el título está prácticamente imposible por los 67 puntos que le separan del liderato -cuenta con 173-. Del podio honorífico del Mundial intentarán bajarle Webber (167) y Hamilton (165).

   Por su parte, el otro español en la parrilla, Pedro Martínez de la Rosa (HRT) intentará superar el problema de frenos que le obligó a la retirada el pasado domingo y buscar un buen resultado en un trazado que "se debería adaptar bastante bien" a su monoplaza, según ha avanzado.

   Tras varias carreras con horarios poco ortodoxos, retorna la normalidad, por lo que tanto la calificación como la carrera se disputarán a las 14.00 (hora española). Los pilotos darán 55 vueltas a un circuito de 5,554 kilómetros marcado por su diseño ultramoderno y por la caída del sol que va oscureciendo progresivamente la carrera para convertirla en una experiencia única.