La DGT fulmina a una subdirectora por el escándalo de los cursos de recuperación de puntos

Control de tráfico

La Dirección General de Tráfico ha cesado a Marta Carrera tras conocerse sus conversaciones con el presidente de la confederación de autoescuelas y la investigación de un posible amaño en la adjudicación de los cursos de recuperación de puntos.

La Dirección General de Tráfico (DGT) ha cesado a la subdirectora adjunta de Conocimiento Vial, Marta Carrera, tras las denuncias presentadas por las autoescuelas sobre el supuesto amaño de concesión de los cursos para recuperar puntos del carné de conducir. Asimismo, se ha abierto expediente disciplinario a Carrera por conductas presuntamente irregulares relacionadas con el contrato.

 

La decisión se ha adoptado, según ha informado el órgano que dirige María Seguí en un comunicado, a raíz de la investigación interna abierta como consecuencia de unas escuchas entre la subdirectora adjunta y el presidente de la Confederación Nacional de Autoescuelas (CNAE), José Miguel Báez. En dichas grabaciones se escucha a ambos pactar las condiciones que serían exigidas a las autoescuelas y que posteriormente aparecen en los pliegos técnicos firmados por la subdirectora.

 

Respecto a la gestión del pliego de la concesión de los cursos, la DGT tiene previsto convocar la semana que viene a los 13 licitadores para informarles de la situación actual en la que se encuentra dicho pliego. Además, en el entorno de la investigación, se ha derivado a la fiscalía de Pontevedra, Albacete y Toledo toda la información sospechosa de actos delictivos para que inicien las actuaciones que consideren pertinentes.

 

La DGT también ha destacado que "uno de los objetivos prioritarios" ha sido el estudio de las intervenciones necesarias para "erradicar la siniestralidad vial, lo que incluye la modificación de los modelos tradicionales de obtención del permiso de conducción y recuperación de puntos, así como la adecuación de las políticas viales a los nuevos retos de movilidad y seguridad vial".

 

Por este motivo, la DGT admite que las consecuencias de todos estos cambios en el sistema tradicional de formación "pueden generar tensión ante un nuevo modelo de formación de conductores, además de la pugna por el liderazgo del sector de autoescuelas que se está librando entre ellas".