La DGT compra 30 nuevos radares láser por 1,6 millones de euros

FOTO: DGT

Tráfico anuncia la compra de 30 nuevos radares de última generación y en el último año ha gastado más de 3 millones de euros en cinemómetros para las carreteras y para los helicópteros que multan desde el aire. Son rentables: la DGT pone multas por 380 millones.

La Dirección General de Tráfico ha iniciado los trámites para comprar 30 nuevos radares láser con los que controlará, y multará llegado el caso, el cumplimiento de los límites reglamentarios. La compra, en la que invertirá 1.650.000 euros, forma parte de un programa para dotar a los agentes de tráfico de medio centenar de nuevos radares de última tecnología, una decisión muy criticada por la sospecha de un uso netamente recaudatorio.

 

Los nuevos radares utilizan un haz de rayo láser para controlar la velocidad de los vehículos y tienen como característica fundamental que son fáciles de usar: basta con apuntar la 'pistola' del radar hacia el vehículo a controlar para conocer su velocidad. Generalmente se usan en mano por parte de los agentes o sobre soportes y sirven para controles móviles, que son los más habituales en estos momentos.

 

En los últimos doce meses la DGT ha comprado casi medio centenar de nuevos radares; la anterior tanda, en febrero, estaba compuesto por 16 nuevos cinemómetros en los que se gastó 952.000 euros. Y antes, en diciembre de 2013, adquirió cuatro nuevos radares para instalar en aeronaves por 640.000 euros; estos son los que se instalan en los helicópteros Pegasus que multan desde el aire y que la DGT usa desde hace cerca de un año. En total, algo más de tres millones de euros para renovar la flota de radares.

 

La inversión, que ha causado cierta polémica, es elevada pero fácilmente recuperable. La tabla de sanciones de la DGT establece multas de 100 euros por superar en un solo kilómetro por hora los límites de la vía por la que se circule. Así que bastan 30.000 multas por el mínimo importe por exceso de velocidad para amortizarla. El año pasado la DGT puso cuatro millones de multas de tráfico por todas las infracciones, no solo por velocidad, por las que recaudó 380 millones de euros. Solo en Zamora, una de las provincias con menos parque móvil (136.000 vehículos), sus conductores pagaron tres millones en multas hasta julio de este 2014.