La crisis y los costes de producción provocan la pérdida del 20% del censo regional de ovejas en 5 años

 Los precios actuales que se perciben por la leche y los corderos, similar a los de hace 30 años, hacen inviable la actividad de este sector ganadero tan importante en zonas especialmente desfavorecidas de nuestra comunidad autónoma

La ALIANZA UPA-COAG alerta sobre la situación "tan dramática" que está sufriendo el sector ovino-caprino de nuestra comunidad autónoma debido a los bajos precios que perciben por la leche y la carne, y los altísimos costes de producción. 

 

Según los datos de los que dispone esta organización agraria en los últimos cinco años se ha pasado de un censo de ovejas en Castilla y León de 4.145.751 animales, en 2008, a 3.278.539 en 2012. 

 

LA ALIANZA UPA-COAG considera "que el desencadenante de esta situación es el incremento de los costes de producción y el bajo precio que los ganaderos perciben por sus productos (carne y leche) unido a los altísimos costes de producción, lo que está llevando a muchos productores a tener que abandonar la actividad año tras año". 

 

A día de hoy, los ganaderos de la región están percibiendo por la leche, los corderos y los cabritos un precio muy similar al de hace 30 años, lo que hace materialmente inviable continuar con la actividad ganadera en muchos casos.  La crisis se está agudizando por los altísimos costes del pienso, a pesar del descenso en las cotizaciones  de los cereales, por las importaciones abusivas de la carne de cordero, y por los precios tan bajos de la leche.                   

 

Recuerdan, "que estamos ante uno de los sectores ganaderos más importantes de Castilla y León, el ovino-caprino, donde representamos en el conjunto nacional la segunda comunidad autónoma en cuanto al censo de ovejas, producimos el 74 % del queso nacional, sacrificamos el 79 % de lechazos en todo el país, y se comercializan al año en torno a 312 millones de litros de leche de oveja, con un valor económico superior a 200 millones de euros". 

 

"A pesar de estos datos tan elocuentes la realidad actual es que los productores se encuentran materialmente ahogados por las deudas e incapaces de resistir la pérdida de rentabilidad viéndose obligados en muchos casos a abandonar su actividad". 

 

Asimismo, recuerdan "que desde el año 2009, el precio medio del pienso se ha incrementado más de un 25 %, el gasóleo agrícola se ha encarecido más de un 40% y la energía eléctrica un 30 %, así como los medicamentos para el ganado que también han tenido una subida considerable de precios. Frente a estos datos el precio de la leche y de la carne en ovino y caprino no se ha incrementado en la misma proporción. Esta situación determina que sean los ganaderos los que asumen una tremenda pérdida de rentabilidad".

 

LA ALIANZA UPA-COAG exige al Ministerio de Agricultura que" ante esta situación apueste en la aplicación de la PAC por el máximo porcentaje de financiación de ayudas acopladas con el fin de apoyar por ejemplo a un sector estratégico, pero con problemas muy graves, como es el ovino-caprino".