La congregación de los Salesianos se suma a los recortes pasando de seis a dos provincias

El rector mayor de los salesianos, Pascual Chávez Villanueva, ha anunciado este lunes que la congregación simplificará su estructura organizativa en España y pasará de tener seis provincias a únicamente dos.

La decisión se produce "después de haber reflexionado, dialogado y rezado valorando las diferentes posibilidades" y habiendo estudiado "concienzudamente" la consulta que se ha hecho en las seis inspectorías, según aclara en su carta, en la que asegura que la medida se toma "buscando solo el bien de la Congregación".


Así, en mayo de 2014 desaparecerán las actuales provincias, con sedes en León, Bilbao, Barcelona, Valencia, Madrid y Sevilla, para formar dos macroprovincias con sede en Madrid y Sevilla.

La primera de las dos nuevas provincias, denominada 'Inspectoría Santiago el Mayor', con sede en Madrid, administrará las comunidades de la congregación en la zona centro y noroeste del país, de las que forman parte los religiosos que trabajan en Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco, Navarra, La Rioja, Castilla y León, la Comunidad de Madrid y las provincias de Castilla-La Mancha, Ciudad Real y Guadalajara.

Por otra parte, una segunda administración, con sede en Sevilla, y bajo el nombre de Inspectoría María Auxiliadora, gestionará la actividad de los Salesianos en la zona del Mediterráneo y las Islas Canarias, incluyendo entre sus territorios a Andorra, Cataluña, Aragón, Comunidad Valenciana, Islas Baleares, Andalucía, Extremadura, Murcia, Canarias y la provincia castellanomanchega de Albacete.

Chávez Villanueva ha pedido a los cerca de 1.140 salesianos que trabajan en España que la decisión "no les haga desviar la mirada del objetivo fundamental" y les ha animado a "vivir este momento como una oportunidad para el crecimiento interior, la renovación personal y comunitaria, el impulso del carisma salesiano en el país".

En este sentido, el consejero general de la congregación en España ha asegurado al rector mayor que los religiosos "acogen su decisión con sentido de lealtad y espíritu de obediencia" y ha indicado que "siguen trabajando con todas sus fuerzas para alcanzar los objetivos del proceso en el que están inmersos", entre los que ha destacado la convergencia, la renovación de nuestras inspectorías y el impulso carismático de la presencia salesiana en España.