La confianza ha hecho que muchas empresas subsistan durante la crisis

Francisco Palací, director del curso

Es uno de los aspectos que ha destacado Francisco Palací, director del Curso de Verano de la UNED ‘Psicología y ética en el trabajo: construyendo confianza, bienestar e innovación en las organizaciones’, que se desarrolla estos días en El Barco de Ávila (Ávila).

Profesor titular de Psicología Social y de las Organizaciones de la UNED, Palací ha subrayado, a modo de ejemplo, que algunas empresas, antes de la crisis, hablaban mucho de Responsabilidad Social Corporativa (RSC) y de “guiarse por criterios éticos”, pero lo hacían como un “mero escaparate”, mientras que, a raíz de la crisis, la RSC se ha convertido en una herramienta muy útil para volver a generar confianza.

 

Aunque “habrá que estudiarlo” con detenimiento, Palací ha incidido en que “la crisis ha roto mucho la confianza entre las propias personas, los proveedores y las organizaciones, así como entre departamentos de las propias organizaciones”.

 

Un ejemplo claro de esa ruptura se ha dado, a su juicio, con las entidades financieras, cuya obra social se ha reducido y cuya reputación y la confianza que generan se han modificado “de forma importante”.

 

“Antes, ibas a un banco y no leías la letra pequeña y ahora ni leyéndola te fías”, ha referido, de la misma forma que hay empresas que están vendiendo ahora “no por ser más baratos, sino porque han sabido mantener la calidad y la confianza con sus clientes”.

 

Renovación


“El producto tiene que ser muy bueno y fiable”, ha añadido el profesor de Psicología Social y de las Organizaciones, quien también ha destacado que “la confianza y la fiabilidad está consiguiendo que muchas empresas estén subsistiendo”.

 

De la misma forma, la crisis, según Palací, ha provocado una ruptura de los propios trabajadores con las empresas, incluidas las entidades públicas, que “habrá que retomar de alguna forma”, porque “se necesita renovar la confianza para ayudar a salir de esta situación”.

 

La ética, en este sentido, puede ayudar, ofreciendo herramientas como la gestión de la confianza o el potenciar la transparencia de las organizaciones, además de fomentar las relaciones entre la empresa y la sociedad, y entre la empresa y los propios trabajadores, independientemente del tamaño de la organización.

 

En este sentido, el curso busca dar a conocer algunas herramientas que ofrece la Psicología del Trabajo a las organizaciones para fomentar la confianza en las propias entidades, con el fin de mejorar el bienestar de las personas que trabajan, pero también para facilitar la innovación.

 

Las diferentes estrategias comienzan, así, desde el momento en el que una persona empieza a trabajar para una organización, un punto de partida que supone la existencia de un “contrato psicológico” mediante el que el trabajador espera una trayectoria, un determinado sueldo y unas condiciones. En la medida en la que se va viendo que este contrato no escrito se cumple, el trabajador se comportará de una u otra manera.