La catedral de Ávila recupera el diseño proyectado por Juan Guas

La fachada occidental de la catedral de Ávila ya sin andamio tras completarse  los trabajos de restauración

El proceso de restauración de la fachada occidental de la catedral de Ávila se ha completado y ha servido para sacar a la luz buena parte del diseño proyectado por Juan Guas en el siglo XV. El proyecto de restauración ha incluido la monitorización de la fachada, la nave principal y el claustro. La actuación se completará con  la difusión de todos los trabajos realizados a través de una exposición.

La fachada occidental de la catedral de Ávila luce libre de andamios, una vez que se han completado los trabajos de restauración promovidos por el Cabildo y la Fundación Santa María la Real del Patrimonio Histórico.


Las obras se iniciaron con la  limpieza, reposición y reintegración de la maltrecha piedra de la fachada. Paralelamente, el maestro cantero Rodrigo de la Torre, fue reconstruyendo el tímpano calado, proyectado por Juan Guas, que se cubrió y mutiló durante la reforma del siglo XVIII y que hoy, gracias al proyecto de restauración, vuelve a estar visible.


Para que la portada recupere todo su valor se ha limpiado la puerta de madera principal y se ha modificado el cortavientos del interior. Aunque, sin duda, el aspecto en el que se ha realizado mayor hincapié es en frenar el principal problema que afectaba al espacio: la humedad y las filtraciones. Para ello, se han diseñado vierteaguas y se ha recuperado el acceso a la terraza, impermeabilizándola y permitiendo un mejor mantenimiento.


Precisamente, el acondicionamiento del acceso a la terraza y el control arqueológico llevado a cabo durante toda la obra, trajeron consigo una de las sorpresas más gratas del proceso de restauración: el descubrimiento de la parte superior de la primera fachada del edificio, levantada en el siglo XIII. Un lienzo de marcado carácter defensivo, que conserva siete merlones y seis almenas, y que alcanza, según los estudios realizados hasta el momento, más de siete metros de longitud.


El muro, recubierto por un enlucido blanco pintado con un tosco despiece de sillares, enrasa perfectamente con las torres de la fachada, sus almenas están construidas con una mezcla de ladrillo y piedra con un sólido mortero. En la obra se perciben una serie de añadidos y reformas, posiblemente acometidas por Juan Guas para remodelar este sector.



Junto a la restauración de la fachada, se ha facilitado la instalación en la catedral, de la solución tecnológica Smart Patrimonio, desarrollada por la Fundación Santa María la Real y  Telefónica. En concreto, se han habilitado 15 puntos de control para medir aspectos como la temperatura, la humedad o la luminosidad y se han colocado sensores inalámbricos tanto en el interior de la seo, como en el claustro y en determinadas áreas de la fachada occidental.


El objetivo de la monitorización será recopilar datos objetivos que sirvan tanto a los técnicos como al Cabildo Catedralicio  para controlar la evolución de las acciones ejecutadas y el comportamiento del edificio facilitando una mejor caracterización y comprensión del espacio.



Los sensores también tomarán el pulso a las condiciones de temperatura y humedad del área en la que se han situado las esculturas retiradas de la fachada, expuestas ahora en la capilla sur a los pies del templo. Zona en la que próximamente se centrarán las actividades de difusión contempladas en el proyecto y destinadas a dar a conocer a la sociedad las distintas fases de la intervención desarrollada en la catedral de Ávila.

 


La catedral de Ávila comienza a construirse en el siglo XII. De origen tardo-románico, mudó al gótico al alargarse las obras hasta el siglo XV. Es entonces cuando se encarga a Juan Guas, arquitecto y escultor español de origen flamenco, uno de los máximos exponentes del gótico tardío castellano, que traslade la portada original gótica de la fachada occidental a una puerta secundaria al norte, con mejor acceso desde el palacio episcopal, y que la sustituya por una nueva y adelantada, de modo que la nave mayor gana, además, un nuevo tramo. La portada de Juan Guas fue, posteriormente, reformada en el siglo XVIII.

 

La fachada occidental de la catedral de Ávila ya sin andamio tras completarse  los trabajos de restauración