La Casa Grande de Martiherrero celebra su fiesta anual rodeada de amigos

Cerca de 500 personas se han reunido este jueves en la Casa Grande de Martiherrero en el encuentro anual que realiza esta entidad para dar visibilidad a la discapacidad.

Cerca de medio millar de personas han participado este jueves en la fiesta anual de la Casa Grande de Martiherrero, una cita que ha agrupado en este centro tanto a los chicos como a sus familias, trabajadores, amigos y estamentos sociales y políticos de Ávila, asi como empresarios madrileños que también estan colaborando con la institución en nuevos proyectos.

 

La jornada se abría con una misa presidida por el Obispo de Ávila, Jesús García Burillo, y en la que ha participado el coro de la Casa Grande, a la que ha seguido un acto institucional en el que la directora de la institución, Pura Alarcón, ha destacado el trabajo que se lleva a cabo en el centro con el objetivo de "hacer visibles a los que han sido invisibles".

 

Alarcón ha destacado que este encuentro sirve también como germen para nuevos proyectos, entre los que ha señalado un Foro de Humanidades que servirá para homenajear a los fundadores de la institución.

 

La jornada ha contado con la presencia de la consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades de la Junta de Castilla y León, Alicia García, quien ha destacado la importancia de trabajar en la atención a las personas con discapacidad desde sus distintos niveles de autonomía para responder a sus necesidades y hacer realidad su proyecto de vida.

 

Junto a esto, García ha destacado el trabajo de acompañamiento de esta entidad con las personas con discapacidad a lo largo de su itinerario vital, haciendo hincapié en la formación y el empleo.

 

Los chicos con capacidades diferentes de la Casa Grande han participado de esta jornada con una especial ilusión, como cada año desde hace ya 14, y han sido los encargados de poner en escena una obra de teatro, además de poner la música tanto en la misa como en el acto institucional posterior a través del coro formado ya hace más de dos años.

 

La jornada se ha cerrado con una gran paella preparada para todos los asistentes que se ha convertido en un nicho más de convivencia para todas las partes que han participado.