La carmelita Pilar Munill abre la VII edición de la Cátedra Francisco Palau

Apertura Cátedra Francisco Palau.

Este viernes, en el Centro Internacional Teresiano Sanjuanista, CITeS, se dio apertura a la séptima edición de los cursos de la Cátedra Francisco Palau, bajo el título de 'Llamados a comprometerno' que se tendrá hasta el domingo trece de este mes y en el que participan cerca de noventa personas.

La apertura de la Cátedra Francisco Palau, estuvo a cargo de Pilar Munill, carmelita misionera y Francisco Javier Sancho Fermín, director del CITeS. La conferencia inaugural intitulada espiritualidad eclesial en el mundo de hoy, correspondió a monseñor Sánchez Monge, Obispo de Santander,  que la desarrolló en tres momentos que son en los que se funda la eclesiología del Concilio Vaticano II, la iglesia como misterio, la iglesia como comunión y la iglesia misión. 

 

Advirtió igualmente cómo el padre Francisco Palau vivió una espiritualidad que se funda en el misterio de la Iglesia. Explicó que “la Iglesia es misterio, y quiere decir que no se puede penetrar del todo en él, pero sí una realidad tan rica que por mucho que se le investigue nunca se agota”.

 

Por otra parte dijo que, “el misterio de Dios no se revela a los sabios y poderosos de este mundo sino a los pobres y sencillos, por eso Francisco Palau fue dotado de una capacidad especial para adentrarse en el misterio de la Iglesia y adelantarse al Concilio Vaticano II”.

 

Agregó ya para concluir que, “la Iglesia es también comunión, pero no es una comunión para quedarse en un hogar caliente sino para salir al mundo y para anunciar la buena noticia”. La comunión es misionera y la misión del anuncio es para insertar a los que acepten ese anuncio en la comunión y estén unidos a Cristo y con Cristo en la Trinidad de Dios Padre y en el Espíritu Santo.

 

Secundino Castro Sánchez, carmelita descalzo desarrolló el tema acerca de la posmodernidad y la oferta de Teresa de Jesús. Dijo que la posmodernidad es aquella que se caracteriza por la crítica frontal a la modernidad y a la razón como tal, como generadora de todo el pensamiento y de toda la acción del ser humano y ante la razón pone el sentimiento, además, no acepta grandes proyectos y cada proyecto debe identificarse con la persona misma, sería llevar al sujeto al grado supremo, prevalece por tanto el sentimiento y la subjetividad, caminando en contra de la razón, de allí nace un cierto confusionismo y es muy difícil determinar todas las características de la posmodernidad.

 

Con respecto a la religión, afirmó que la posmodernidad no es por sí misma atea, pero que en una gran mayoría sí que lo es, en el sentido que es una religiosidad muy vaga. Por consiguiente, Santa Teresa de Jesús, viene a ser  una respuesta a este mundo actual, de tantas posmodernidades que hay.

 

Castro Sánchez afirmó que “la Santa abulense quizás sea la autora que más pueda comunicarse con este mundo, no porque esté de acuerdo con él, pero sí, porque tiene algunos puntos con los cuales este mundo, esta realidad, puede entrar en contacto y puede rehacerse”, además lo explicó dando  ejemplos acerca “del análisis concreto de fenómenos psicológicos y religiosos muy particulares, con elementos muy concretos analizados por la doctora de la Iglesia”, es decir, que existe una gran probabilidad de encontrar rasgos de posmodernidad a través de santa Teresa y llevarle a esa posmodernidad un Dios –con mayúscula- mucho más personal que el que tiene, porque la posmodernidad tiene a un dios que propiamente no es persona, es un dios vago, nebuloso, y santa Teresa personifica a Dios desde unas experiencias que ha tenido de la divinidad y que pueden coincidir en algunos aspectos con esa percepción que tiene la posmodernidad de lo divino.

 

Enfatizó que “santa Teresa no es la posmodernidad”, porque desde su experiencia con Dios amigo, conecta y da muchísima posibilidad de entrar en lo religioso, sabiendo que también al final, la posmodernidad tiene una cosa buena, que por lo menos envuelve como en religiosidad casi todas las cosas y eso sería una forma de ir en contra del ateísmo y santa Teresa puede conectar con esa realidad, pero llevando propiamente esa experiencia hacia un Dios personal.