La Cámara de Ávila acoge con expectación el anuncio de la bajada de las ordenanzas fiscales

La Cámara de Comercio de Ávila se mantiene a la expectativa tras al anuncio realizado desde el Ayuntamiento de la capital de la intención de modificar las ordenanzas fiscales que afectan a empresas, pymes y autónomos así como del anuncio de una nueva ordenanza con el objetivo la atracción de nuevas empresas a nuestra ciudad.

El presidente de la Cámara de Ávila, José Manuel Izquierdo -sin perjuicio de conocer la redacción y el alcance final de las propuestas y la reforma tributaria local anunciadas-, quiere recordar que las medidas ahora divulgadas han sido peticiones que desde el año 2008, y más en particular en esta última legislatura, se han elevado al Ayuntamiento desde la entidad cameral abulense en forma de alegaciones a las ordenanzas fiscales y que éstas han sido sistemáticamente desestimadas por el conjunto de las fuerzas políticas con representación municipal.

 

En opinión del presidente de la Cámara de Ávila, los datos económicos de la capital abulense han mostrado desde el inicio de la crisis la carencia de dinamismo y competitividad de nuestra economía, con la presión fiscal y tributaria erigiéndose como destacados elementos disuasorios no sólo para la retención de empresas en suelo abulense sino para la captación de nuevas actividades económicas.

 

Por tanto, el anuncio realizado desde el Ayuntamiento de Ávila es bienvenido por la Cámara aunque -a falta de conocer el contenido real de las propuestas- se apela a que las medidas sean ambiciosas y capaces de incrementar la renta disponible y el mantenimiento de liquidez en empresas y familias, fomentar la inversión y evitar la descapitalización y deslocalización de las empresas y empresarios de Ávila hacia otras provincias.

 

De todos modos, como se viene haciendo desde la Cámara de Ávila desde el año 2010, el presidente de la entidad cameral abulense quiere volver a incidir en la necesidad de un Plan General de Reactivación para Ávila que, en efecto, debe contemplar la reducción impositiva local en igualdad de condiciones para todos los agentes económicos del sector privado. Pero no sólo eso, ya que se hacen necesarias nuevas políticas activas de empleo, la mejora de los servicios públicos mediante nuevos modelos de gestión, la diversificación de la actividad económica hoy vinculada en exceso al turismo y el aprovechamiento de la posición geográfica de Ávila para incorporar nuevos modelos de desarrollo industrial (preferentemente de los sectores tecnológicos, agroalimentarios y medioambientales).

 

Por estas razones se considera que el capítulo de medidas tributarias debió de haberse acometido al inicio de esta legislatura para que llegados estos momentos en los que lentamente comienzan a aparecer índices positivos de una ansiada mejoría económica, las empresas contasen con liquidez suficiente para afrontar nuevos proyectos y nuestra ciudad jugase con ventaja sobre otras demarcaciones y territorios que también aspiran a ser destino de inversión.

 

En este sentido y en relación al anuncio de que las ordenanzas fiscales irán a la baja en 2015, José Manuel Izquierdo considera que los primeros destinatarios de reducciones y beneficios fiscales deberían ser las empresas, autónomos, pymes y familias que han mantenido a flote sus negocios en Ávila durante esta larga crisis, ofreciéndoles además otros incentivos fiscales que les permitan generar nuevas actividades económicas o ampliar las existentes.

 

En este punto, con independencia del valor catastral asignado a industrias, locales, viviendas y suelo -que no es acorde al valor real de mercado- el tipo de gravamen que el Ayuntamiento debiera contemplar habría de ser el mínimo legalmente establecido, incluyendo la totalidad de bonificaciones y deducciones que la ley permite aplicar de manera potestativa y que, en opinión de la Cámara de Ávila, debieran incorporarse a las ordenanzas fiscales.

 

En igual medida, ven deseable que los impuestos y tasas que recaen sobre la transmisión de bienes muebles e inmuebles redujeran sus tarifas y coeficientes a las mínimas que la Ley de Haciendas Locales permite.


Y en cuanto al anuncio de la nueva ordenanza para la captación de empresas, y sin conocer su contenido, se considera que bastaría con incluir en las ordenanzas ya existentes los beneficios y exenciones destinadas a empresas de nueva implantación en suelo abulense. Asimismo, consideran que las propuestas en ese sentido deben estar equilibradas en relación a los beneficios y exenciones que han de tener las empresas y empresarios ya instalados.

 

Por último, desde la Cámara de Ávila se quiere reiterar que el objetivo de captación de nuevas empresas ha de ser ambicioso y generoso tanto en las dotación de suelo como en la aplicación de impuestos y tasas, si bien el propósito de atracción de nuevas sociedades de Ávila ha de partir de un plan más ambicioso de reactivación como el propuesto por la Cámara de Ávila cifrado en 30 millones de euros anuales que recoja, además, subvenciones, ayudas directas, préstamos, programas específicos para, en definitiva, lograr un marco estable que conduzca a nuevo modelo económico basado en la industria.

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