La brutal represión del régimen libio provoca más de 200 muertos

Disparos. Indiscriminados contra la población civil. ONG. Alertan de que el Gobierno ha contratado mercenarios para acallar las protestas populares
AGENCIAS
El clamor contra el régimen de Muamar Gadafi no se acalla, a pesar de la fuerte represión que está dejando un reguero de sangre en el país. Por quinto día consecutivo, decenas de miles de manifestantes marcharon ayer por las calles de Bengasi, en el este del país, tras enterrar a los muertos de la jornada anterior. Las Fuerzas del Orden han disparado contra ellos. Según ha confirmado una portavoz de Human Rights Watch, más de 170 personas han fallecido desde que el martes comenzara la revuelta en el país, 20 de ellos este sábado en Bengasi, la segunda ciudad del país, a 1.000 kilómetros de Trípoli.

La información desde el país llega a cuentagotas. La oposición trata de hacerse oír a través de la red, pero el servicio de internet permanece cortado, según la empresa estaounidense Arbor Networks, que supervisa el tráfico de la red. Sin embargo, a primera hora de ayer domingo, la web opositora Liby al Youm pudo informar de que un total de 208 personas han muerto en las protestas contra el régimen.

Fuentes hospitalarias citadas por la cadena Al Yazira confirmaban asimismo la cifra de 200 muertos, y precisaban que todos ellos habían fallecido en Bengasi, ciudad que se está convirtiendo en un auténtico campo de batalla. Otros testimonios apuntan a que junto a los fallecidos hay unos 900 heridos, y que sólo ayer al menos 100 cadáveres han sido recuperados del hospital de Jala para ser enterrados.

No obstante, pese al clima de terror que reina, entre 20.000 y 30.000 personas han salido a las calles de dicha ciudad para exigir la caída del régimen del líder libio.

Otras informaciones más preocupantes secundan a Amnistía Internacional en sus afirmaciones sobre la contratación de mercenarios extranjeros para sofocar las protestas de la población.