La Audiencia Nacional juzga a cinco etarras del 'comando Buro Ahuste', con piso franco en Salamanca

En 1999 se trasladaron a Madrid donde ocuparon distintas viviendas donde alquilaron habitaciones y residieron con personas ajenas a ETA.

La Sección Segunda de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional juzgará el próximo martes a cinco miembros del comando 'Buro Ahuste' de ETA acusados de asesinar en enero de 2000 al teniente coronel del Ejército de Tierra Pedro Antonio Blanco.

  

La Fiscalía de la Audiencia Nacional pide para Belén Egües, Iván Apaolaza, Juan Luis Rubenach, Javier Abaunza y Gorka Palacios penas de entre 9 y 129 años de prisión por la comisión de un delito de asesinato terrorista, tres asesinatos terroristas en grado de tentativa, dos estragos, dos robos de vehículo a motor y falsificación de documento oficial.

  

Según explica el Ministerio Público en su escrito de conclusiones provisionales, los cinco acusados integraban el comando 'Buro Ahuste' que debía actuar en Madrid, aunque contaba con un piso franco fuera de la capital, en Salamanca. En 1999 se trasladaron a Madrid donde ocuparon distintas viviendas donde alquilaron habitaciones y residieron con personas ajenas a ETA.

  

El comando robó dos coches y preparó uno de ellos con un artefacto explosivo, cargado con hasta 10 kilos de dinamita y que se activaba por radio control. Reservaron  el otro vehículo para huir, dice el escrito.

  

El 21 de enero de 2000 Egües, Apaolaza, Rubenach y Palacios estacionaron el coche bomba en la Pizarra de Madrid y lo accionaron cuando advirtieron que el teniente coronel blanco se encontraba en la acera donde esperaba a que le recogiera un vehículo oficial que debía trasladarle al Cuartel General del Ejército de Tierra.

  

La explosión provocó la muerte en el acto del militar y heridas a tres personas, entre ellas una menor, de 14 años. Los cuatro huyeron en el coche robado que abandonaron a 500 metros del lugar de la explosión e hicieron detonar.

  

La Fiscalía pide, además, una indemnización de 250.000 euros para la viuda del teniente coronel y de 150.000 para cada uno de los hijos de la víctima. Solicita indemnizaciones de entre 2000 y 10000 euros para los heridos.