La ATBRIF denuncia que Tragsa abrirá dilegencias a ocho bomberos forestales

Desde la Junta Directiva advierten que este tipo de faltas graves "pueden suponer suspensión de empleo y sueldo de uno a quince días, y dicha suspensión llegará a un mes escaso de que todo el colectivo se vaya al paro y a dos meses de las navidades", denuncian que la empresa "sigue con sus sucias prácticas con los trabajadores para instaurar el miedo colectivo" y muestra su apoyo por los afectados.

La Junta Directiva de la ATBRIF ha enviado un escrito en el que ha recordado que "#BrifenLucha es un movimiento que comienza porque un colectivo de trabajadores, un colectivo de bomberos forestales, un colectivo de personas que reivindican mejoras en sus condiciones más que precarias, creen que tras más de viente años luchando contra los incendios se merecen un trato mejor", porque, denuncian, "no entienden como ciertos directivos de la empresa Tragsa pueden lucrarse a costa del sudor de otros y porque no se entiende que por una más que demostrable mala gestión de la dirección de empresa tengan que los trabajadores solucionar la situación mediante recortes en sus ya pobres salarios".


Por ello, apuntan desde la ATBRIF, "lo que era una lucha constitucional, reivindicativa, lo que era un derecho de los trabajadores se ha transformado en algo más", y es que, según han denunciado, "la empresa Tragsa comunicó a ocho de sus trabajadores que se les abrirán diligencias para interponerles una falta grave por utilización de Epi fuera de su jornada laboral, concretamente por la marcha que convoco la ATBRIF el pasado día 15 de octubre, haciendo un tramo del Camino de Santiago".

 

Según explican, "las faltas graves pueden suponer suspensión de empleo y sueldo de uno a quince días, y dicha suspensión llegará a un mes escaso de que todo el colectivo se vaya al paro y a dos meses de las navidades, lo que junto a nuestro pobre sueldo hará que ocho trabajadores lo pasen realmente mal".


Lo más grave, destacan, "es que de los ocho trabajadores elegidos aleatoriamente por Tragsa, seis de ellos son padres de familia, agravando así la precaria situación".

 


En este contexto, desde la ATBRIF apuntan que "esta empresa sigue con sus sucias y habituales prácticas jugando con el pan de cada día de los trabajadores para instaurar el miedo en el colectivo", y señalan además que "la anécdota graciosa y que demuestra lo obcecados y arbitrarios que son es que justo días antes se hizo lo mismo pero en Madrid y no hicieron nada al respecto".

 

Por ello, "debido a todo esto y debido a que somos una asociación de trabajadores, la ATBRIF no sólo apoya y defiende a los compañeros sino que se muestra totalmente en contra de tales hechos" y avisan que "si se sanciona por este motivo a tan solo uno de nuestros asociados, utilizaremos todo lo que este en nuestra mano contra la empresa Tragsa".

 

En su comunicado finaizan advirtiendo que "no nos cansamos de repetirlo, no pararemos hasta conseguir lo que nos merecemos y mientras la empresa utilice la opresión en vez del dialogo y los hechos palpables seremos su quebradero de cabeza".