La Asociación de Profesores de Secundaria demanda a la Junta por no convocar oposiciones a catedrático

Representantes del ASPES-CYL. BORIS GARCÍA

La APSE de Castilla y León denuncia la falta de convocatoria de oposiciones de catedrático en Secundaria además de unas condiciones laborales, a su juicio, deterioradas.

La Asociación de Profesores de Enseñanza Secundaria (ASPES) de Castilla y León demanda a la Junta por no convocar oposiciones a catedrático en las Enseñanzas Medias. El Presidente de ASPES CyL, Carlos Hernández de Bustos afirma que el último contacto que tuvieron con la Junta castellano y leonesa se remonta a mayo de 2013. “Pedimos más plazas para catedrático y además de tardar en darnos respuesta, contestaron con negativas”.

 

La legislación dicta que de cada 100 profesores titulares debería de haber hasta un 30 por ciento de catedráticos, mientras que en Castilla y León no se llega al cuatro por ciento. ASPES-CyL pone de manifiesto que en otras comunidades como Cataluña y Galicia, se han convocado dichas plazas hasta en dos ocasiones mientras que en la comunidad castellano y leonesa no ocurre desde hace 18 años.

 

“Entre jubilaciones y la falta de convocatorias, no existe una reposición de catedráticos y en muchos centros ni tan siquiera cuentan con uno. Por cada diez jubilaciones solo se abre una plaza, lo que merma la calidad docente”, explica Cristina Fernández, secretaria de ASPES CyL.  La falta de convocatorias de plazas para catedráticos de Secundaria supone “un agravio comparativo entre comunidades autónomas ante los concursos de traslado”, continúa Fernández.

 

La asociación asegura que no son “partidarios de judicializar ningún tema”, pero consideran que no pueden aceptar una situación que califican como “menosprecio a los trabajadores”. Los docentes han expresado su descontento respecto a otros temas. “Hay más alumnos por aula y tenemos más horas de las que deberíamos. Además de una pérdida de entre el 51 y el 62 por ciento de poder adquisitivo”.

 

La instauración del bilingüismo es otro de los temas candentes entre los maestros. Aunque se posicionan a favor de él, consideran que la manera de instaurarlo y llevarlo a cabo “no es adecuada” mientras que un 63 por ciento del personal docente de Castilla y León cree que el bilingüismo está produciendo segregación en las aulas.