La apuesta por la privatización del PP criticada por IU al conllevar "empleo de peor calidad"

Alberto López Casillas indica que la tendencia a ampliar las gestiones privadas “se ha incrementado con las últimas prórrogas y nuevos contratos”. Las bajas ofertas que resultan ganadoras “tienen una clara repercusión, empleos precarios y mal remunerados”

El grupo municipal de Izquierda Unida de Ávila muestra su desacuerdo con la progresiva privatización de los servicios municipales, una apuesta “heredada del anterior Equipo de Gobierno del Partido Popular y que parecen estar dispuestos a mantener los actuales miembros” señala Alberto López Casillas, concejal de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Ávila, en un momento en el que las externalizaciones “cada vez abarcan más servicios municipales, lo que podría considerarse una privatización encubierta del ayuntamiento”. Porque si el pasado verano “volvía a salir a concurso el servicio de mantenimiento de las zonas verdes de la ciudad con una ampliación de los jardines que quedaban en manos de la empresa concesionaria, la misma situación nos encontramos con los servicios de limpieza municipal, donde poco a poco se han ido ampliando los espacios dependientes de la empresa concesionaria”.


En el caso del servicio de limpieza desde la formación de izquierdas se recuerda que las prórrogas del contrato han ido aparejadas de la externalización de nuevas estancias. Un incremento progresivo en el que se han ido incluyendo el Episcopio, San Francisco, los Hornos Postmedievales, Los Caprotti o Los Verdugos. “Ya sólo queda por privatizar la limpieza del propio edificio del ayuntamiento”. Y todo ello en un escenario de privatizaciones más polémicas como el servicio de alumbrado o el más reciente caso del 88 Torreones, servicio que tanto Izquierda Unida como PSOE han reclamado que sea gestionado desde lo público.


Precisamente Izquierda Unida ha solicitado un informe sobre los costes que para las arcas municipales ha supuesto el incremento de los espacios privatizados en el contrato de limpieza. Igualmente la formación de izquierdas insta a que se solicite a la empresa el incremento de plantilla que supone el aumento de estos espacios, “dado que tememos que simplemente suponga una mayor carga de trabajo para los actuales empleados”.


Alberto López Casillas señala que esta crítica “no es gratuita sino que se basa en la apuesta por el empleo de calidad que desde Izquierda Unida estamos convencidos que debe proporcionarse y promocionarse desde las administraciones públicas”. Las bajas ofertas, “a nuestro juicio temerarias en algunos casos”, que se están produciendo en los concursos “dejan un margen de beneficio de base tan estrecho que todos sabemos las repercusiones que tienen, y son la reducción salarial, la mayor carga de trabajo y en muchos casos recortes de plantilla”. Situaciones “de las que no puede ser cómplice una administración pública”.