La aplicación de medidas de eficiencia energética en las instalaciones de la Junta conllevará un ahorro del 10 por ciento

La Junta ha promovido "de forma intensiva" en los últimos dos años "mejores prácticas" y ha apostado por tecnologías de ahorro y eficiencia energética.

La aplicación de medidas de optimización y compra centralizada de combustibles así como de eficiencia energética en sus instalaciones por parte de la Junta de Castilla y León conllevará un ahorro cercano al diez por ciento de una factura eléctrica próxima a los 40 millones de euros.

  

Fuentes del Ejecutivo autonómico han señalado, en un comunicado recogido por Europa Press, que con el fin de mejorar el ahorro y la eficiencia energética a través de la disminución de la intensidad energética, la reducción del consumo, el fomento de conductas responsables y comprometidas con el uso racional de la energía y la introducción de procesos con tecnologías más eficientes la Consejería de Economía y Empleo desarrolla, a través del Ente Regional de la Energía (EREN), una Estrategia "que persigue implantar el ahorro energético y la racionalidad del consumo de energía" en los sectores más consumidores.

  

En este escenario, la Junta ha promovido "de forma intensiva" en los últimos dos años "mejores prácticas" y ha apostado por tecnologías de ahorro y eficiencia energética mediante actuaciones concretas en sus propias instalaciones "como la forma más efectiva de divulgación".

  

En este escenario se sitúan las auditorias energéticas, que permiten detectar de un modo fiable las posibles actuaciones dirigidas a disminuir los consumos energéticos y que se realizan en edificios de la Junta desde hace varios años; en concreto, desde 2012 se han auditado energéticamente 28 centros públicos con distintos usos como colegios, centros administrativos, polideportivos y otros servicios.

  

Además, se han realizado desde 2012 un total de 103 actuaciones de rehabilitación de la envolvente térmica (sistemas de aislamiento) en edificios ya existentes, en concreto en colegios de educación infantil y primaria y en institutos de secundaria dependientes de la Consejería de Educación. De la misma forma se han realizado cinco actuaciones de mejora de instalaciones térmicas (sistemas de calefacción) en centros educativos.

  

En colaboración con la Consejería de Sanidad se ha trabajado en proyectos constructivos en edificios del Sacyl a través de la rehabilitación de la envolvente térmica de dependencias existentes y de la mejora de las instalaciones térmicas; se han realizado también proyectos constructivos en edificios dependientes de la Consejería de Cultura y Turismo, como una planta de microcogeneración de 50kWe en el centro deportivo Río Esgueva, proyecto piloto que servirá para determinar la idoneidad de replicar este tipo de instalaciones en edificios de uso sanitario y su rentabilidad.

  

En edificios dependientes de la Consejería de Agricultura y Ganadería, y en concreto del Instituto Tecnológico Agrario (Itacyl), se ha realizado una actuación para la rehabilitación de la envolvente térmica del edificio existente y otra para la mejora y optimización de las instalaciones de iluminación interior.

  

Dado que el sector de la iluminación "es uno de los que mayor avance tecnológico ha experimentado en el desarrollo de sus tecnologías", el EREN ha realizado 37 actuaciones de mejora en la iluminación interior de instalaciones de la Consejería de Educación, donde ha sustituido tubos fluorescentes T8 con balastro electromagnético por tubos T5 con balastro electrónico.

  

Por otra parte, se ha actuado en la racionalización del consumo energético en aparcamientos de edificios administrativos con la sustitución de tubos fluorescentes convencionales de 36W por otros de tecnología led de 19W, con resultados positivos al obtener un ahorro energético próximo al 50 por ciento y una mejora de la luminosidad en las áreas de aparcamiento.

  

"La evaluación de los ahorros energéticos de ese tipo de proyectos ha servido, dada la rentabilidad económica resultante, para ser replicado a instalaciones similares", han destacado las mismas fuentes.

  

Además, en los dos últimos años se trabaja en la optimización del suministro energético con resultados económicos "muy positivos": se ha desarrollado un proyecto piloto con la Consejería de Educación para la optimización de los contratos eléctricos del conjunto de sus centros educativos, optimización articulada a través de una plataforma informática denominada OPTE, una herramienta web que consiste en una base de datos de centros de consumo y puntos de suministro eléctrico con tratamientos informatizados para conseguir dicha optimización.

  

El resultado de la primera fase de adecuación de los contratos eléctricos, básicamente optimizaciones de potencias contratadas, ha ofrecido un potencial de ahorro de 400.000 euros al año, lo que supone un diez por ciento de la facturación eléctrica total.

  

A la vista de los resultados obtenidos durante 2014, el EREN extiende el proyecto a otros edificios de la Administración regional con especial atención a los centros con mayores consumos energéticos como son los que corresponden a las Gerencias Regionales de Salud, de Servicios Sociales, la Consejería de Familia, la Consejería de Educación y las Universidades.

  

En este momento, a través de la herramienta OPTE se trabaja ya en la gestión y optimización de los contratos eléctricos de 400 usuarios, con un total de 800 centros de consumo y 870 contratos eléctricos, que consumen 150.000 MWh/año de electricidad y que facturan cerca de 26 millones de euros al año.

  

La puesta en marcha de un Sistema de Gestión Energética, basado en los estándares de la norma UNE-EN ISO-50001, supone "grandes avances" en eficiencia energética y facilita a las organizaciones establecer los sistemas y procesos necesarios para mejorar el rendimiento energético ya que permite establecer objetivos anuales para utilizar la mejor tecnología energética disponible en cada momento.

  

Este aspecto lleva a una reducción de los consumos, una mejora de la eficiencia energética y además a una reducción de las emisiones de efecto invernadero y de otros impactos ambientales relacionados con el mal uso de la energía disponible, a la vez que tiene un efecto "muy positivo" sobre la estructura de costes en las organizaciones ya que su aplicación reduce la factura energética.

  

Por otro lado, en los dos últimos ejercicios se han desarrollado campañas de sensibilización destinadas a concienciar a los trabajadores de la Junta de la importancia de su participación en la consecución del mayor ahorro energético y se han realizado actividades formativas y divulgativas para ayudarles a familiarizarse con las tecnologías energéticas más eficientes o conocer buenas prácticas en el uso de la energía.

  

Además, se trabaja en programas de difusión como la reciente edición de los manuales de ahorro y eficiencia energética en la rehabilitación y uso de centros docentes y se han organizando también cursos prácticos en certificación energética de edificios destinados a técnicos de infraestructuras de las consejerías, para que, en consonancia con la normativa vigente, puedan certificar sus propios edificios.

  

Como novedad, se lanzará en las próximas semanas una encuesta a los trabajadores de la Junta para analizar "la gran apuesta por la movilidad sostenible" y, en particular, el posible uso de la bicicleta como medio de transporte al trabajo.

  

La iniciativa pretende encuestar al mayor número de empleados para ver la posibilidad de incluir la bici como medio de transporte, sobre todo en el tema de la intermodalidad estaciones-ciudad, e identificar aquellas barreras que sea necesario vencer.