La Alianza por la Unidad del Campo cerrará todas sus oficinas el 29M

UPA y COAG denuncian las políticas de desregulación de los mercados

La Alianza por la Unidad del Campo formada por COAG y UPA cerrará todas sus oficinas en la región el 29 de marzo, coincidiendo con la jornada de huelga general. Para los agricultores y ganaderos la desregulación de mercados, las importaciones sin control, la disminución del precio en origen de nuestros productos, el abuso de poder de las industrias de la transformación y la distribución alimentaria, etc., les afectan laboralmente y "se traducen en una imparable pérdida de rentas y de empleos en el sector".

Para la Alianza, """la política de ajustes presupuestarios está suponiendo un claro retroceso en el estado del bienestar al reducir, en cantidad y en calidad, los servicios públicos. Todo ello tendrá consecuencias muy negativas, especialmente para el medio rural, ya que éste ni siquiera ha llegado a equipararse en servicios al medio urbano, y que necesita incrementar y mejorar sus posiblidades de acceso a la sanidad, la educación, o la atención a la dependencia, entre otros.

UPA y COAG reclaman este 29M un giro a favor del modelo social agrario de los agricultores y ganaderos profesionales y de la explotación familiar, que reconozca la importancia estratégica del mismo como base de la alimentación para toda la sociedad, y como generador de riqueza y empleo.

En este sentido, la Alianza por la Unidad del Campo denuncia la continua pérdida de renta de los agricultores y ganaderos, que está motivada principalmente por la bajada de precios en origen, a su vez propiciada por la ineficiencia de la cadena alimentaria, en la que todos los desmanes de la gran distribución son absorbidas por el sector productor. "El sector sufre la desregulación de los mercados por el desmantelamiento de los instrumentos de regulación y gestión, cuya consecuencia es el cierre de explotaciones y la destrucción de empleo en el sector agrario. Es imprescindible poner orden en el mercado de las materias primas y productos de alimentación; la actual especulación beneficia a unos pocos capitales y empobrece a los agricultores y a la sociedad en general, con especial incidencia en los trabajadores y trabajadoras".