La Aemet espera una primavera con precipitaciones "normales" que no "paliarĂĄn la sequĂ­a"

El invierno fue mĂĄs frĂ­o de lo normal en la regiĂłn y se registrĂł el quinto nivel mĂĄs bajo de lluvias desde 1863

La delegaciĂłn de la Agencia EspaĂąola de MeteorologĂ­a en Castilla y LeĂłn ha seĂąalado que, pese a que las predicciones a largo plazo en una latitud como la que ocupa EspaĂąa son complicadas, se espera una primavera con valores de precipitaciones "en torno a los normales", lo que segĂşn el delegado territorial de la Aemet, Pablo Ortiz de Galisteo, no servirĂĄ para "paliar la situaciĂłn de sequĂ­a".

La Aemet ha ofrecido este viernes en Valladolid un resumen climĂĄtico e hĂ­drico del invierno, que concluye en la madrugada del prĂłximo martes, y un avance de predicciĂłn para la primavera. En tĂŠrminos generales, los representantes de la agencia han apuntado que la estaciĂłn que termina ha sido "mĂĄs frĂ­a de lo normal, sobre todo en febrero, y extremadamente seca".

En el capítulo de predicciones para la próxima estación, el jefe del grupo de Predicción y Vigilancia de la Aemet, Juan Pablo Álvarez, ha indicado que se esperan unas temperaturas con tendencia a superar los valores normales, y posiblemente una tendencia a que las precipitaciones se sitúen en cantidades "normales" para el período primaveral.

Sin embargo, como ha matizado Ortiz de Galisteo, la situaciĂłn de sequĂ­a que ha dejado el invierno requerirĂ­a unas "precipitaciones continuadas" durante la primavera sin embargo, parece que las precipitaciones se producirĂĄn en tĂŠrminos normales, con "chubascos, tormentas y granizo", pero no de forma generalizada.

Chubascos a finales de marzo
Mås a corto plazo, Álvarez ha apuntado que la situación atmosfÊrica actual apunta a que durante los últimos días de marzo o los primeros de abril "lo mås probable" es que se sitúe sobre la Península una zona de "bajas presiones en altura" con características frías, lo que conlleva una situación de chubascos dispersos que afectaría sobre todo al sur de Espaùa y tambiÊn a las provincias meridionales.

De hecho, ha ejemplificado esa situaciĂłn en lo que sucede este fin de semana, con una zona de bajas presiones sobre el suroeste de la PenĂ­nsula que dejarĂĄ durante hoy y maĂąana chubascos dispersos. "En unas zonas lloverĂĄ un poco, en otras lo harĂĄ con intensidad puntual y otras no recibirĂĄn precipitaciones", ha apuntado.

Eso sĂ­, el tĂŠcnico de la Aemet ha matizado que en una latitud como la que ocupa EspaĂąa las predicciones meteorolĂłgicas a un plazo de mĂĄs de 5 dĂ­as son "complicadas" pues las situaciones atmosfĂŠricas pueden variar mucho.

En cuanto al resumen invernal, Ortiz de Galisteo ha explicado que ha estado marcado por un predominio general del tiempo anticiclĂłnico, lo que dio lugar a la formaciĂłn de numerosas nieblas en enero, con la interrupciĂłn en pocas ocasiones por la entrada de frentes atlĂĄnticos, y la entrada de masas de aire polar en febrero, cuando se midieron temperaturas medias de entre 2 y 3 grados menos que los valores normales.

A este respecto, el subdelegado del Gobierno en Valladolid, JosĂŠ Antonio MartĂ­nez Bermejo, ha coincidido en que el invierno "al principio sorprendiĂł" con temperaturas suaves pero ha concluido con un mes de febrero que ha sido "de los mĂĄs frĂ­os de los Ăşltimos tiempos". A ello se ha unido la situaciĂłn de falta de lluvias, que han dejado el perĂ­odo invernal "mĂĄs seco desde que en 1947 se empezaron a registrar los datos de forma fiable".

MĂ­nimas entre 1 y 3 grados menos
En su conjunto, Ortiz de Galisteo ha indicado que la temperatura media no ha diferido en exceso de los valores normales, aunque han sido un poco menores, e incluso las temperaturas mĂĄximas han sido normales o ligeramente superiores. Sin embargo, la diferencia la han marcado las mĂ­nimas, con entre 1 y 3 grados menos que la media.

Así, en diciembre, el valor de temperaturas medias se puede considerar normal y sólo fue algo superior en Ávila y León. Sin embargo, las temperaturas måximas fueron mayores en Burgos y Zamora, y "muy superiores" en León, Salamanca, Segovia y Soria, y "extremadamente superiores" en Ávila, con el segundo valor mås alto registrado desde 1961.

Las mínimas, por su parte fueron inferiores a lo normal, excepto en Ávila, Burgos y Zamora, donde fueron normales.

Por su parte, enero resultĂł frĂ­o, aunque los valores medios de la temperatura mĂĄxima se situaron por encima de lo normal, pero con grandes diferencias entre las zonas llanas y de montaĂąa por la formaciĂłn de nieblas y la presencia de inversiĂłn tĂŠrmica en altura. Esta situaciĂłn hizo que las masas de aire frĂ­o se estabilizaran sobre todo en el entorno de la cuenca del Duero, donde la temperatura mĂĄxima media fue de entorno a 5 grados, frente a los 10 registrados en los sistemas central e ibĂŠrico.

Por contra, los valores de las mĂ­nimas fueron en todas las capitales de provincia "muy inferiores a lo normal", a excepciĂłn de Burgos, donde la diferencia fue algo menor.

Por último, febrero se puede calificar de "muy frio", como en las capitales de Ávila, León, Soria, Valladolid y Zamora, y "extremadamente frío" en Burgos, Salamanca y Segovia, acercåndose o igualando los valores registrados en 2005.

Debido a las situaciones de bajas presiones frĂ­as del este, las mĂĄximas se han situado en valores ligeramente inferiores a lo normal, excepto en el extremo nordeste donde han sido muy inferiores, mientras que las mĂ­nimas fueron entre muy bajas y extremadamente bajas con respecto a valores habituales.

En los valores de los observatorios principales destacaron Zamora, con el valor mås bajo desde 1934; Segovia con el menor desde 1941; Salamanca desde 1944, Ponferrada (León), 1951; mientras que en Ávila, León y Soria se igualaron los valores registrados en 2005. En los casos de Burgos y Valladolid, los registros fueron inferiores a lo normal aunque no en tanta medida.

En febrero se registraron los dĂ­as mĂĄs frĂ­os del invierno, con 9 dĂ­as en que los que la media de las temperatura mĂ­nimas se situĂł por debajo de -5 grados y el dĂ­a mĂĄs frĂ­o fue el 4, cuando las temperaturas mĂ­nimas en las zonas llanas estuvieron cerca de los -10 grados, y de los -15 en las de montaĂąa.

La temperatura mĂĄs frĂ­a, en Sanabria
La mediciĂłn menor en un observatorio de la Comunidad se consiguiĂł ese mismo dĂ­a en El Puente de Sanabria, con -15,4 grados. AdemĂĄs, la estaciĂłn de Navacerrada, situada en el lĂ­mite de Castilla y LeĂłn con Madrid se registrĂł la temperatura mĂĄs baja en observatorios principales de todo el paĂ­s, con -14,4 grados.

En el aspecto de precipitaciones, la media del trimestre se puede calificar de "muy seca" en Ávila, Burgos, Segovia, Soria y Zamora, y extremadamente seca en León, con el valor mås bajo desde 1938; Ponferrada, con el mínimo desde que se comenzó a registrar la cantidad en 1951; Salamanca, el mås bajo desde 1945, y Valladolid, desde 1907.

La precipitaciĂłn media de los observatorios principales registro 33 litros por metro cuadrado, con el quinto valor mĂĄs bajo, junto con 1992, desde 1863. De hecho, para encontrar valores como los de 1992 y 2011 hay que remontarse a los aĂąos 40 del siglo XX.

Ademås, Ortiz de Galisteo ha recalcado que la precipitación acumulada no llegó al 25% de lo esperado en el suroeste (Zamora, Salamanca, gran parte de Ávila y Valladolid), y sólo superó o llegó al 100% de lo esperado en el extremo nordeste de Burgos. Algo que coincide con la tónica general en el país, donde sólo se ha superado los registros normales en el noreste de Cataluùa y en las Islas Baleares.

Resulta especialmente llamativo que en Ponferrada y León no se registraran precipitaciones "apreciables" durante todo el invierno y que en Valladolid, Zamora y Salamanca y gran parte de Ávila no se superaron los 5 litros por metro cuadrado. En la capital berciana, el valor es el mås bajo desde que existen observaciones (1951), y en León iguala al del aùo 1952. TambiÊn en Valladolid no se registraba tan poca precipitación, tan solo 0,2 litros, desde el aùo 1894.