Kepa Junquera prepara al público salmantino: "Es una música inspirada en las raíces, pero contemporánea"

El trabajo de este músico bilbaino fruto del esfuerzo por mantener durante muchos años una carrera que le ha llevado a sitios tan dispares como la Habana, Nueva York, Hong Kong o París, sin olvidar nunca sus raíces. Ahora le llega el turno a Salamanca de vibrar con el sonido de su acordeón.

 

 

El reconocimiento a tu figura como músico internacional viene llegándote desde hace varios años con un Grammy, Premio Nacional al Folclore 2013, actuación en los principales festivales europeos ‘folk’. ¿Te encuentras a gusto bajo la etiqueta de música folclórica?

 

Bueno, eso son etiquetas que muchas veces ponen otros. Los músicos habitualmente no nos ponemos etiquetas a nosotros mismos. Una vez lo puse justamente con el disco con el que gané el Grammy que lo titule ‘K’, yo siempre quise que me buscarán por la ‘k’ de Kepa, más que por una etiqueta que a lo mejor no va a reflejar la personalidad de los diferentes artistas que hay. ¿No?.

 

Yo habitualmente hago mi música, la compongo yo. Es una música inspirada en las raíces pero contemporánea, entonces cuando se habla de música folclórica se tiene unas connotaciones como que estas repitiendo unas melodías o unas estructuras que han hecho otros. En mi caso, yo intento aportar mi visión y desde ese punto de vista pues es difícil etiquetarlo: música celta, música de acordeón, música vasca. Pero es muy difícil las etiquetas porque el nombre no engloba todos los matices. Yo me considero una persona con muchos frentes. Un tema si que se puede acercar a esa definición pero otro quizás no.

 

Es muy difícil englobar una carrera bajo una única etiqueta y como he visto ha habido un acercamiento a corrientes musicales tan distintas como el jazz o la música latina.

 

El último disco esta dedicado a Galiza, Galicia, pero también lo mezclo con música vasca y lo mezclo un poco con. Pero el anterior estaba tocado junto a una orquesta sinfónica. A lo mejor escuchas un tema mío y puede parecerte casi una banda sonora, y a lo mejor este mismo tema, tocado con pandereta sólo te parece más folclórico.

 

Según como lo vistas te puede sugerir una cosa u otra. Yo lo que si intento es que las etiquetas sirven para acercar, me parece positivo pero si sirven para alejar al público quitando la capacidad personal de sentir. Ya que estas etiquetas las ponen otros.

 

¿Vas notando que tienes un público más heterogéneo?.

 

Sí, recuerdo desde siempre que mi público ha sido muy heterogéneo de sentimiento, edad o estética. Yo me encuentro en muchos conciertos chavales que están empezando a tocar un instrumento a personas como a gente de la edad de tus abuelos, tus padres o tus hermanos. Es algo que siempre me ha enorgullecido mucho. Quizás hay muchos artistas con un público muy definido en cuanto a edad, gustos o estética. En mi caso pues ... es una cosa muy variopinta. Para mi es algo muy enriquecedor, a nivel personal, el haber conseguido un público tan variado.

 

Es algo que conseguí en el País Vasco cuando se supone que esta música esta enfocada que le gusta la música de “trikitixa”, conseguí dar el salto del campo a la ciudad. Es ahí cuando buscas tus intenciones de que el oyente no tenga una edad determinada, no tenga una vestimenta determinada, no tenga unas ideas determinadas y que tenga la libertad de acercarse a la música. Y para mí esto sería lo ideal.

 

Te iba a preguntar sobre tus inicios, tu primer contacto con la música o como fue el proceso de decidir que querías dedicarte a esto.

 

Nací en un barrio de Bilbao que se llama Recalde y mis inicios en la música son gracias a mi abuelo, que tocaba la pandereta, y a mi madre también, que siempre le ha gustado mucho, ha bailado...Era pareja de baile de un músico tradicional que construía un instrumento muy curioso que se llama el ‘boka’, con ‘b’ de Bilbao y con ‘k, como suena’. Y bueno, después de este enganche familiar yo pude tener la motivación para aprender porque yo soy un músico autodidacta. Me dejaron una acordeón vieja, una “trikitixa” muy vieja; que es un instrumento con unas características un poco diferentes a una acordeón de piano o una acordeón cromática. La trikitixa es una acordeón algo más pequeña de un coste menor y para clases más populares que no tenían acceso a unos instrumentos más serios. Aprendí también a tocar el txistu que es una flauta de tres agujeros, la  boka, las panderetas y luego ya empecé a hacer el recorrido tradicional de la bicicleta que son romerías y bailes.Vi también una dimensión más profesional de la música, empecé a componer mis propias canciones, empecé a grabar mis primeros discos y el próximo año cumplo los 35 años viviendo de esto.  Es una carrera bastante larga y siempre me he dedicado a esto. He tenido la suerte de ser un músico que siempre ha podido trabajar de lo que me gusta, de mi pasión y de mis proyectos.

 

Ahora justamente quiero lanzar un homenaje a mis abuelos, a mis primeros amigos tocando la “trikitixa” , a mi familia y a la gente que siempre he admirado, todos los clásicos de la “trikitixa”. Voy a sacarlo este invierno.

 

No sabía que tenías ya un proyecto en mente después de tu último disco el año pasado.

 

Más que en mente (risas). Ya esta casi a punto.

 

¿Notas  un contraste muy grande entre esos inicios relacionados con Bilbao a estar tocando en grandes escenarios de Londres, Nueva York, Hong Kong, en los principales festivales europeos?. 

 

Mi carrera ha sido muy escalonada, muy poco a poco. También hay momentos en los que tocas más en un país, otras en otro, a veces mucho en la península.

 

No destacaría haber tocado en ningún lugar en especial. Tocar en Nueva York me ha hecho mucha ilusión pero tanta me hace volver a tocar en Salamanca, en la Plaza Mayor, junto a los amigos de Falcon Crest. No me importa tanto el nombre del lugar donde estoy tocando, sino poder mostrar mi música. Siempre alguien nuevo te va a descubrir y siempre pues bueno... como te digo valoro más las circunstancias que el nombre o lo que pueda suponer para otros. Yo siempre he tocado con la misma entrega para un auditorio con 10 personas, 300 personas o 500 personas. Me da igual que sea un sitio pequeño o grande, con la misma intención de darlo todo, de sudar y que la gente vea que me estoy entregando. Eso siempre lo he hecho.

 

 

En tu último trabajo comentas que te dejas imbuir por “la niebla, el mar, la tierra auténtica y el calor de sus gentes”. ¿A la hora de componer temas por qué factores te dejas influir más?.

 

A mi habitualmente es el mismo tema el que me va llevando, no es tanto un marco determinado, sino que es la misma melodía o las notas te van llevando unas a otras. O un ritmo, o de repente una sucesión por acordes. Es más la música en sí, la magia de las notas, que escenarios concretos que si los vas acumulando no te hace falta estar con un instrumento. Cuando vas viajando según el día, los colores de los sitios que ves y la gente, por supuesto. Sobretodo mis amigos músicos, gente muy interesante y con mucho talento, con los que compartir sus ideas y sus arreglos. La energía que transmite cuando sacas unas partes, unas te llevan a otras y ahí es donde, para mí, esta la magia de la música. Poder sacar algo que estaba ahí y que de repente tu le das forma, lo unes de una forma diferente. Eso es lo que me parece interesante.

 

¿Qué palabras utilizarías para describir la música que compones?¿ Hay algún tipo de sentimiento que suelas despertar más?.

 

Desde luego a nivel emocional pues son cosas que se acumulan, lo que ya te he contado. Me imagino que aparecerán mis abuelos hasta mi madre y el resto de mi familia, mi entorno, todas las romerías que he vivido, todas las experiencias. No se, me imagino que es algo acumulativo y siempre he tratado de buscar el lado más positivo. Y luego la emoción del directo, la emoción de subirte y que te vea gente,  la emoción de hacer un proyecto, la ilusión de contar algo nuevo. La música que hago es alegre, con mucha fuerza y muy rítmica. Es un música muy para hacerte sonreír, para mover los pies y tampoco es una música súper sesuda. Yo creo que es muy sincera porque va muy unida a la base y a las raíces, es algo que al final conectas; como cuando escucho música de toda la península, que es desde luego con la que yo más conecto, donde la raíz esta muy presente.

 

¿Has pensado alguna vez lanzarte a componer un disco de música tradicional castellana?.

 

Hombre, a mi me encantaría. Es una música que me encanta gracias a unos amigos que me la han mostrado como Rafael Herrero o Falcon Crest, grupo con el que he colaborado en su último trabajo. Pero como toda la música que hay en al península, yo creo que es algo de lo que tenemos que estar orgullosos. De la riqueza que tenemos, que de verdad, que es increíble. Lo que pasa es que tiene una difusión pequeña en los medios de comunicación o en la educación musical de los jóvenes que desconocen la música popular, es un problema pedagógico o a nivel de las escuelas. Lo ves con todos nuestros hijos cuando conocen canciones en inglés, conocen a los grupos pero no conocen que ocurre a su alrededor.

 

Es una pena porque es de lo más exportable que tenemos. Todo tiene relación, si muestras mayor difusión, más gente joven se acerca a escuchar esta música o hacer experimentos. Y de repente algo que podría pasar desapercibido deja de estarlo y la gente joven puede acercarse a cosas yo creo que son muy interesantes.

 

Por mi experiencia puedes combinar la música folk con bandas de jazz, grupos de rock, música clásica o incluso de música electrónica sin ningún tipo de prejuicio. Al final puedes desarrollarte mucho sin necesariamente tener un sonido ya establecido, puedes experimentar y así crecer como músico.

 

Un saludo desde Tribuna y nos veremos durante el concierto en la Plaza Mayor. Gracias Kepa.

 

Gracias a vosotros, saludos.