Julián Muñoz, con muleta y muy desmejorado, al juzgado por el caso Goldfinger

Julián Muñoz se sienta en el banquillo de nuevo junto con Juan Antonio Roca al caso Goldfinger. La vivienda de Sean Connery, ligada al caso.

En el caso Goldfinger están involucradas nada más y nada menos que 16 personas, entre ellos Julián Muñoz y Juan Antonio Roca. La Sección Octava de la Audiencia Provincial de Málaga tiene previsto enjuiciar a estos individuos a partir de hoy y hasta el próximo 11 de marzo. 

 

En este asunto se investiga un pelotazo urbanístico y los imputados están acusados de fraude y cohecho, entre otras cosas. La Fiscalía Anticorrupción solicita para Julián Muñoz 4 años de prisión, mientras que para Roca 8 y una multa de 7 millones de euros. 

 

Una de las parcelas investigadas por el caso Goldfinger pertenecía ni más ni menos que a Sean Connery y su mujer Micheline. Los dos acusados han sido conducidos esta mañana hasta la Ciudad de la Justicia desde sus respectivas celdas de Alhaurín de la Torre para presentarse al proceso. 

 

La salud de Julián Muñoz parece no mejorar. La última vez, el exalcalde se libró de la celebración del juicio debido a que según él, su salud no lo iba a aguantar. Ahora le toca dar cara junto al resto de imputados. 

 

Durante la sesión celebrada -casualidades de la vida- el mismo día que la Infanta Cristina e Iñaki Urdangarin se sientan en el banquillo por el caso Nóos, el exnovio de Isabel Pantoja ha vuelto evidenciar que su estado de salud empeora por momentos. Lejos de sus habituales trajes y su corbata, ha llegado en pleno mes de enero en camiseta negra, y una perilla canosa. Además ha estado todo el tiempo con un pañuelo en una mano mientras que con la otra sujetaba su muleta, con la mirada como perdida como en los últimos juicios y con la boca más abierta que cerrada.