Juan Ramón Rallo afirma que nuestro actual sistema de pensiones es un fraude

Rallo, Carpio y Victoriano Martín

El actual sistema de pensiones público es insostenible. Es la conclusión a la que han llegado Juan Ramón Rallo, director del Instituto Juan de Mariana, Maximino Carpio, catedrático de la UAM, y Victoriano Martín, catedrático de Economía de la UCAV, en la mesa redonda "El futuro de las pensiones". Durante el II Congreso de Economía y Libertad: ¿Sostenibilidad del sistema público de pensiones? de la UCAV.

El director del Instituto Juan de Mariana y profesor de la Universidad Católica de Ávila, Juan Ramón Rallo, ha mostrado la visión liberal del futuro de las pensiones. El economista da la Escuela Austriaca ha mostrado su preocupación por el sistema de pensiones actual, al que define de “fraude”, debido al “consenso explícito que toda la clase política tienen alrededor del Pacto de Toledo”, en el que el sistema público de pensiones no se puede alterar cuando el problema de fondo es que se ha articulado un sistema basado en un fraude piramidal –las pensiones actuales son pagadas no por las riquezas generadas por los trabajadores durante su vida laboral mediante el ahorro y la generación de riqueza, sino tomando parte del salario de los trabajadores actuales, lo que es insostenible-. “Me da miedo la clase política”, ha revelado, ya que “está condenando a la población española a pensiones decrecientes de cara al futuro y a trabajar más para percibir un salario menor”.

 

Entre sus posibles soluciones está “articular un cambio de mentalidad en la sociedad”. “Nadie en la clase política lo está intentando hacer porque todos se aferran al consenso del Pacto de Toledo”. Asimismo, ha asegurado la existencia de un problema técnico, el de cómo articular la transición. Un cambio complicado, pero necesario y beneficioso a la larga para todos. Para Rallo, una alternativa a la transición sería que “el Estado no nos robara tanto dinero de nuestros impuestos –un trabajador típico español puede ganar 15.000 euros como salario modal según el INE, y pagar 9.000 euros anuales de impuestos-. Si la presión fiscal fuera más reducida y los trabajadores pudieran amasar un ahorro superior, se podrían ir componiendo sus planes de pensiones o inversiones para la jubilación de manera alternativa al sistema de pensiones. Esto, en definitiva, “iría volviendo más irrelevante el sistema de pensiones público a largo plazo”. Se ha mostrado partidario del sistema privado, con el que las pensiones serían más altas y concederían más autonomía a la persona.

 

Por su parte, Maximino Carpio, catedrático de la UAM, ha propuesto la contención del gasto como posible solución o que la pensión media caiga en lugar de la tendencia de que los trabajadores coticen por bases cada vez mayores que deriven en el derecho a su pensión cada vez mayor. “Habrá que modificar la forma de calcular la base reguladora para ampliar el número de años a toda la vida laboral, seguir con el retraso de la edad de jubilación para que haya menos pensionistas que entren en el sistema, y también tener en cuenta los efectos de la mejora de la esperanza de vida”.

 

Y, por último, Victoriano Martín, catedrático de Economía de la UCAV, ha sintetizado la discusión del II Congreso de Economía y Libertad de la UCAV, en el que no sólo se están poniendo de manifiesto los problemas, fundamentalmente el de población con un 25% de paro, sino las posibles soluciones. “El Gobierno actual ha tenido que echar mano un par de veces al Fondo de Reserva para solucionar la sostenibilidad de las pensiones”. La población tiene que tomar conciencia de que hay que hacer algo, ya que mantener el sistema actual provocaría una situación insostenible”. Igualmente, se ha referido al sistema de reparto y al sistema privado. Ha resumido que lo que se está poniendo de manifiesto es un “problema que hay que solucionar y establecer unos mecanismos para hacer viable al sistema que tal vez sea la complementariedad del actual sistema de reparto y nuevas modalidades de capitalización”.