Juan Carlos Yuste: "los árbitros españoles están a un grandísimo nivel"

Juan Carlos Yuste.

El árbitro internacional Juan Carlos Yuste, con raíces en San Juan de la Nava, ha concedido una entrevista a Tribuna de Ávila, con motivo de su premio en los galardones 'La Alcazaba'.

El árbitro asistente Juan Carlos Yuste ha concedido una entrevista a este periódico horas antes de viajar a Manchester para dirigir el encuentro entre el City inglés y el Paris Saint Germain. 

 

¿Qué supone ser premiado con este galardón de ‘La Alcazaba’?

Es un orgullo porque normalmente mucha gente no se acuerda de la labor arbitral y que se te reconozca con un premio y encima si es en Ávila, que yo tengo raíces abulenses, pues es un honor para mí. 

 

¿Se lo esperaba? 
La verdad es que no. Hace dos y tres años, la Asociación de la Prensa Deportiva de Ávila y luego el Ayuntamiento me entregaron el Sapere Aude, pero nunca me imaginé que podía optar a los premios ‘La Alcazaba’, por eso, me sorprendió mucho cuando me llamaron. 

 

¿Cómo surgió su deseo por ser árbitro? 
Jugué al fútbol hasta cadete o juvenil. Después me fui a estudiar a Ávila porque mis padres son de San Juan de la Nava y, prácticamente, me he criado allí, ya que nosotros éramos de ir todos los fines de semana al pueblo.

 

Llegaban las vacaciones de Semana Santa o de verano y nos tirábamos allí de junio casi hasta septiembre, así que mis amistades eran fundamentalmente del pueblo. Los chavales de San Juan subían a Ávila a estudiar y yo al final pues también me fui a estudiar allí. 

 

En el internado había un campeonato y yo me pedía ser el árbitro. Con 13 ó 14 años empecé con la ilusión de arbitrar y cuando me vine a Madrid a hacer la carrera, me federé y empecé a pitar y, poco a poco, hemos ido llegando hasta arriba. 


¿Le apoyó su familia cuando les dijo que quería ser árbitro?
 Mi padre era un seguidor mío porque allí donde iba, se venía conmigo. En verano en el pueblo organizábamos campeonatos y yo era el árbitro, así que un día me dijo que o te lo tomas en serio y te federas, o déjalo porque no tiene sentido que estés arbitrando para nada. Si te gusta, haz el curso y a ver hasta dónde llegas. El apoyo de mi familia fue incondicional porque no tenía carnet de conducir y mi padre era el que me llevaba a los campos de Madrid para que yo arbitrara los partidos.   

 

 

Su trayectoria en el mundo del arbitraje es extensa, ¿qué partido considera el más difícil?

Han sido tantos… Difíciles son todos pero, sobre todo, los partidos que tienen transcendencia mediática o importancia por lo que se juegan los equipos, como por ejemplo una final de la Copa del Rey, o un partido en un Mundial o en una Eurocopa, porque en 90 minutos se puede decidir si un equipo pasa a la siguiente ronda o no. Todos estos partidos tienen un plus de responsabilidad, aunque todos los encuentros son importantes, en estos te das cuenta de la responsabilidad que tiene uno a la hora de dirigirlos. 

 

¿Qué características debe tener un buen árbitro?
Varias. En primer lugar, una buena preparación física. Cada vez más, se demanda que el árbitro tenga una buena condición física, porque en los 17 años que llevo en Primera División lo que más he notado es el cambio de velocidad.

 

Luego, una buena preparación técnica. Tienes que saberte el reglamento, esas pequeñas cosas que nunca pasan en un terreno de juego pero que pueden pasar un día y, en décimas de segundo, el árbitro tiene que pensar cómo reanudar el juego si con un bote neutral o con libre indirecto, porque si fallas ahí, en los llamados errores técnicos, no te lo perdonan. 

 

Por último, una buena preparación psicológica para aguantar a los papás y mamás que van  a los campos y están chillando desde la grada. Después, a medida que vas subiendo de categoría, los medios de comunicación empiezan a seguir los partidos y debes estar muy bien preparado psicológicamente para que no te afecte lo que digan. Tienes que ser fuerte y decir aquí estoy yo, y estoy preparado para dirigir este partido. 

 

A menudo nos encontramos con agresiones hacia el colectivo arbitral, según su opinión, ¿qué medidas deberían adoptarse para erradicar la violencia en el fútbol?

Es una pena. Estoy seguro que todos los fines de semana ocurren agresiones, si no física, sí verbales, que son mucho más habituales. 

 

La medida que tomaría sería poner sanciones ejemplares. Endurecería más las sanciones tanto a nivel económico, porque duele cuando te sacan la pasta, como a nivel deportivo. En función de la gravedad del asunto, ponerle un determinado número de partidos o, incluso, que ese jugador no vuelva a jugar al fútbol. Considero que, a priori, las medidas ejemplares serían la solución para cortar de raíz este tipo de agresiones y que la gente no las vea como normal, porque vas a ver un partido de chavales y da vergüenza ajena lo que ocurre en la grada. Sin ir más lejos, esta misma mañana, estábamos entrenando y era vergonzoso ver lo que estaba sucediendo en el campo de al lado. 

 

¿Le gustaría pitar la final de la Eurocopa? 
Por supuesto que sí. A cualquier árbitro que va allí le gustaría pitar la final. El objetivo fundamental es hacer una buena Eurocopa y después si España cae eliminada y no pueden llegar a la final, qué mejor premio que los árbitros españoles pudiéramos dirigirla. 

 

¿Qué árbitro considera el mejor?
Esto es como con los futbolistas, no sé puede generalizar en uno porque sería injusto no decir una serie de nombres. He tenido la suerte de estar con Mejuto González, que en su momento, fue un árbitro top tanto a nivel nacional como internacional.

 

Luego, Undiano Mallenco, de sobra reconocido por sus Madrid-Barcelona, pero también por partidos importantes como el mundial sub-20, o el Mundial de Sudáfrica, en el que estuvimos juntos.

 

Ahora tenemos a Velasco Carballo que lleva una trayectoria impecable. Hizo la Eurocopa de 2012, ha hecho el Mundial de 2014, en el que estuvimos juntos, y ahora en junio repetiremos en la Eurocopa de Francia.  Su currículum es difícil de igualar pero no me quedo con uno sino con varios porque cada uno tiene una forma de arbitrar, unas características distintas, y todos ellos a un grandísimo nivel. 

 

 

 

Por último, un consejo a todas aquellas personas que quieran ser árbitros de fútbol.
Esto es duro, sobre todo en los comienzos, pero luego es bonito porque si vas ascendiendo, ves el fruto de mucho trabajo, de mucho sacrificio. Por tanto, a la gente que empezara en el mundo del arbitraje, les diría que lo hicieran con ilusión, sin pensar en cuánto van a ganar pitando un partido de regional o demás.

 

Realmente, en los primeros partidos uno se da cuenta si vale o no para esto. Si uno está dispuesto a aguantar los insultos, a entrenar, a sacrificarse hasta el punto de por ejemplo, un fin de semana tener un partido y no poder salir con la novia o los amigos el día anterior hasta la hora que a uno le hubiera gustado.  

 

Todo son sacrificios porque eres un deportista más pero luego si consigues llegar arriba, ese sacrificio recompensa mucho.