José María Burgos: “El rescate financiero ha agravado las desigualdades en el medio rural abulense”

El senador socialista José María Burgos ha llamado la atención sobre los efectos negativos del rescate del sistema financiero en provincias como Ávila, puesto que “ha acentuado las desigualdades del medio rural con respecto al urbano, poniendo así en riesgo la pervivencia de muchos municipios por el déficit de servicios, en este caso económicos”

Según el parlamentario abulense, “es muy posible que el Gobierno de Rajoy saque pecho ahora que llega el final del rescate a la banca española” pero “seguro que olvida el notable descenso del nivel de la calidad de vida que, unido a la política de brutales recortes sociales, dicho rescate ha traído consigo en el medio rural, con el consiguiente peligro de despoblación”.

 

Desde su punto de vista, “el sistema financiero, con el beneplácito del Gobierno del PP, ha demostrado muy poca sensibilidad con los pueblos de la provincia, contribuyendo así a frenar sus ya mermadas posibilidades de desarrollo”.

 

El senador ha significado que los habitantes del medio rural “observan cada vez con mayor intranquilidad el cambio radical que el rescate del sistema financiero ha supuesto en la relación de cordialidad y cercanía que mantenían como clientes con los empleados de las instituciones financieras”.

 

Al respecto, considera que “la atención personalizada y de confianza mutua que había, y tan necesaria para quienes viven en el medio rural, ha dado paso a un cumplido frío y distante al que los pequeños municipios no terminan de acostumbrarse”.

 

Desde su punto de vista, “los ciudadanos de a pie perciben con claridad que bancos y cajas han dejado de lado el interés social que venían defendiendo para volcarse en cuestiones macroeconómicas que no alcanzan a comprender, de ahí la existencia de un descontento generalizado con el trato recibido por las entidades financieras”.

 

Según José María Burgos, “los ciudadanos aprecian que no son informados adecuadamente; que no ven protegidos sus derechos; y que en ocasiones padecen prácticas abusivas en relación con sus hipotecas u otros productos”. Así, ha criticado el “desproporcionado diferencial” que existe entre el porcentaje que las entidades exigen a los clientes y el que ofrecen a éstos cuando depositan sus ahorros.

 

También se ha referido a la “desprotección absoluta de multitud de pequeños ahorradores atrapados en las redes de las participaciones preferentes y a la deuda subordinada tendida sobre la desinformación por bancos y cajas”.

 

Por ello, a su juicio, “resulta lógico que los ciudadanos se sientan desamparados ante el trato que reciben por parte de las entidades de ahorro, que deja bastante que desear en comparación con lo que era habitual antes de acometerse el rescate del sistema financiero”.