José María Burgos considera que el PP da la espalda a Ávila rechazando sus enmiendas a los PGE

José María Burgos. Archivo

José María Burgos ha lamentado el "escaso talante y la ausencia de altura de miras" del Partido Popular, que no ha aceptado ninguna de las enmiendas que la oposición ha presentado a los Presupuestos Generales del Estado para el próximo año, dando buena muestra de que lo que le gusta al PP es gobernar por decreto, sin diálogo ni consenso”.

El senador socialista critica que el Partido Popular haga valer "el rodillo de su mayoría absoluta sin tener en cuenta las necesidades de los ciudadanos" y que haya rechazado todas las enmiendas que “tendrían un valor enorme para nuestra provincia" y le pregunta a los parlamentarios del PP qué le van a decir a los alcaldes de todos los municipios afectados por ese voto contrario.

 

“Es el caso de San Esteban del Valle, que sigue esperando a poder terminar su centro y que no está operativo porque desde la llegada de Rajoy al Gobierno no ha habido ni un solo euro para su puesta a punto”.

 

José María Burgos considera que, con su actitud, "queda claro que Ávila no está entre las prioridades del PP, ni tampoco de sus parlamentarios nacionales, que no han sido capaces de reivindicar como necesarias unas enmiendas justas que estaban destinadas al mantenimiento y conservación de monumentos, a la adecuación de cuarteles de la Guardia Civil, a la mejora de la red de carreteras con el desdoblamiento de la N-110 o una partida para la creación de planes especiales de empleo en municipios con elevados índices de paro”.

 

Y precisamente en materia de empleo, “los socialistas creemos que el PP debería haber aprovechado la tramitación de los Presupuestos en el Senado para “duplicar los recursos destinados a las Políticas Activas de Empleo (PAE) y para hacer planes de empleo específicos para las provincias con mayor tasa de paro, como es el caso de Ávila, sin olvidar colectivos como el de los mayores de 45 años que son parados de larga duración sin prestaciones, el de los mayores de 50 años para fomentar su permanencia en el empleo o el inicio de una actividad por cuenta propia o para mujeres”.

 

El senador socialista considera que ésta ha sido una legislatura perdida para el mercado laboral porque “tras cuatro años de Gobierno Popular sólo ha quedado menos empleo, más precariedad y explotación laboral, más paro y menos protección frente al desempleo".

 

Burgos considera que la reforma laboral de 2012 y los sucesivos cambios normativos del mercado de trabajo "sólo han perseguido eliminar cualquier obstáculo que interfiriera en la desregulación absoluta del mercado laboral y permitir la creación de empleos de baja calidad. Han implantado un modelo de relaciones laborales autoritario, que rompe el equilibrio de poder entre trabajadores y empresarios y que está debilitando la negociación colectiva”.