Jesús Castro confiesa que en el rodaje de El Niño: "El primer desnudo fue duro"

El nuevo guapo del cine español se sincera en una entrevista ofrecida a CHANCE.

Jesús Castro llega dispuesto a convertirse en el nuevo guapo del cine español y a ser toda una revelación como actor. A sus veintiún años su vida ha dado un giro de 180º, pasando de estudiar un módulo de electrónica y ayudar en la churrería de su padre, a debutar como actor en "El niño", película en la que comparte reparto con Luis Tosar y en la que además se enfrenta a su primer desnudo.

 

El joven gaditano parece haber encontrado en la interpretación su verdadera vocación y espera poder seguir trabajando en ello. Se define como un chico muy tranquilo, trabajador y humilde, y pese al revuelo que ha creado su físico, Jesús Castro asegura no ser para nada un conquistador.

 

¿Qué has aprendido con esta película? 

 

Me ha enseñado muchas cosas, me ha enseñado a convivir en un grupo muy grande. Se ven los actores pero detrás de las cámaras hay un gran equipo que me ayudó a adaptarme antes. Para mí ha sido un orgullo trabajar con todos.

 

¿Cómo has llevado la responsabilidad de un papel protagonista? 

 

Si en cualquier trabajo hay que dar el 100% aquí estaba claro que tenía quedar el 200%. Tuve un principio de hipotermia porque no quise que entrase ningún doble, estaba en el mar y hubo un momento que no podía controlar el cuerpo y tuve que decir que me llevasen al puerto porque mi cuerpo ya no respondía.

 

¿Ha sido la escena de la lancha la más complicada? 

 

Físicamente las acciones de acción de la lancha, la moto de agua y en el coche han sido muy potentes. Mentalmente el primer desnudo fue duro, desde las ocho de la mañana hasta las nueve de la noche en pelotas imagínate.

 

¿En qué te pareces a El niño? 

 

La tranquilidad que tiene el niño es lo único que tengo yo. Jesús Castro no cogería una lancha de doce metros con un helicóptero encima, yo no lo haría ni de coña.

 

¿Qué tal ha sido trabajar con Jesús Carroza? Tu compañero de aventuras...

 

Ha sido fácil, nos llevamos muy bien, en la vida real hubo compenetración. Nos conocimos y ahora la compenetración de la película la tenemos en la vida real. Lo considero un colega.

 

Estuviste a punto de irte de la cola del casting, ¿Qué hubiese pasado si te hubieses ido? 

 

No me estarías preguntando (ríe). No lo sé, lo de siempre, habría seguido con el módulo de electrónica y cada verano me habría buscado trabajo.

 

Se habla de ti como el nuevo sex symbol del cine español...

 

Es un alago, pero habrá quien diga que soy guapo y habrá quien no, también quien diga que soy buen actor y quien no. No puedo gustarle a todo el mundo, eso solo pasa con los billetes de quinientos.

 

¿Eres consciente de todo lo que va a cambiar tu vida a partir de este momento?

 

Ahora mismo no pienso en eso, creo que no viene el caso. Ahora estamos en la promoción y después estaremos en el estreno. Ya iremos viendo cuando vayan pasando las cosas y lo iré afrontando.

 

¿Te está agobiando el boom que está surgiendo? 

 

La verdad es que no. Para mí es un placer que la gente me apoye y más ahora que todavía no ha salido la película. Me dan ánimos y es un placer. Me lo tomo con tranquilidad, soy una persona muy tranquilidad.

 

El tema fans ya lo habrás notado...

 

En las redes sociales si que se nota, mi twitter pasó de tener 90 a seguidores a 5.000 y pico que tengo ahora. Me muestran su apoyo y me dicen que no esté nervioso en el estreno, me ayuda a darme tranquilidad.

 

¿Cómo te ves a ti mismo? 

 

Me veo un chaval tranquilo y trabajador, soy humilde y sé de donde vengo. Esto es lo que dice mi madre de mí, yo de mi mismo no voy a decir nada malo.

 

¿Te consideras un conquistador? 

 

No, no soy un conquistador, para nada. Las comparaciones están bien y hasta cierto punto me alagan, pero yo soy Jesús Castro.

 

¿A ti cómo te gustan las chicas? 

 

No tengo un prototipo fijo de chica, me gusta que tengan los ojos claros y que sea simpática, humilde y trabajadora. Si además es guapa pues mejor. No tengo un estilo de chica fijo, cuando te gusta alguien surge.

 

Si esto no sale bien, ¿Volverías a la churrería? 

 

Por supuesto, no se me van a caer los anillos en ningún momento por volver a la churrería. Para mí lo nuevo es esto, lo de toda la vida es ayudar a mi padre. Lo extraño es esto. A mí me gustaría seguir en la interpretación pero sino con veintiún años mi vida no se va a acabar.

 

¿Cómo está llevando tu familia todo lo que te está pasando? 

 

Intento mantener la calma entre ellos. Mi madre cada vez que me ve se emociona, mi padre igual. Ver a un padre y a una madre orgullosos de su hijo es una de las cosas más bonitas.

 

Has debutado a lo grande, ¿Eso te ha dado miedo o confianza? 

 

Me ha dado mucha responsabilidad porque yo era el niño, el personaje principal. Ellos son monstruos de la interpretación por eso digo que si en cualquier curro das el 100% aquí más, tenía que interpretar, hacer la acción y si hubiese tenido que hacer el pino lo hubiese hecho. Había que hacer lo que me pidiesen porque tenía que dar la talla.

 

¿Por qué crees que te eligieron a ti? 

 

No lo sé, las directoras de casting ve algo que la gente normal no ve y me vieron. No sé decir por qué, supongo que me parecería a lo que estaban buscando. No me regodeo en pensar que de 3.000 personas fui yo la elegida.

 

¿Crees que tus ojos tienen algo que ver? 

 

Me dí cuenta en la promoción de que estaban muy pendientes con los ojos, pero hasta ese momento para mí solo eran unos ojos claros, nada más.

 

Se te ve que tienes las cosas muy claras...

 

Aquí un día estás arriba y otro abajo, no te puedes confiar. Si te confías te chocas contra el suelo. Prefiero ir como en los videojuegos, pantalla a pantalla. Ahora estoy en la pantalla de la promoción, cuando termine esta ya veremos cuál es la siguiente.

 

¿Cómo te has preparado el personaje? 

 

La directora de casting, Yolanda Serrano, y Daniel me explicaron qué era lo que movía a El niño por dentro, cuáles eran sus inquietudes, y lo interioricé. No me resultó muy difícil, además hice varias pruebas. Cuando me confirmaron que iba a ser El niño ya tenía el guión bastante masticadito.

 

¿Cómo ha sido trabajar con tu compañera? Teníais escenas de desnudos...

 

Es muy buena persona. También venía de nuevas como yo, la diferencia es que cuando rodamos el desnudo yo llevaba ya dos semanas rodando, pero para ella era su primera secuencia. Cuando me dí cuenta de la situación se me quitó el agobio que llevaba, porque para ella era la primera escena. Me quité el albornoz antes para quitarle un poco de tensión.

 

Has dicho que te gustaría seguir como actor, ¿Tienes pensado formarte en la interpretación? 

 

Si después de lo que he hecho no me salen nuevos proyectos, no hay nada mejor que seguir empleando el tiempo libre en seguir aprendiendo el oficio que me gusta.

 

¿Qué consejo es el que más te ha servido? 

 

El director me ha dicho que disfrute, que si es lo que me gusta que siga adelante. Me decía siempre que disfrutase de cada plano como si fuese el último.