Javier Fernández roza la medalla en Sochi

El madrileño, que realizó un ejercicio notable, totalizó 253.92 puntos, pero dejó de hacer un salto triple en el sexto elemento y los jueces lo castigaron duramente.

El patinador español Javier Fernández, doble campeón de Europa, se quedó sin medalla en los Juegos Olímpicos de Sochi 2014 al finalizar en la cuarta posición tras la disputa del Programa Largo, una prueba que se adjudicó el japonés Yuzuru Hanyu (280.09 puntos).

 

  

El madrileño, que realizó un ejercicio notable, totalizó 253.92 puntos, pero dejó de hacer un salto triple en el sexto elemento y los jueces lo castigaron duramente. De hecho, la cara de Javier Fernández fue todo un poema en el momento de recibir la puntuación.

  

Fernández, que estuvo muy cerca de acabar con 22 años de sequía en el deporte español, no pudo relevar a Blanca Fernández Ochoa, la última española que conquistó una presea en los Juegos Olímpicos de Invierno. El madrileño, que creció como patinador en Leganés, firmó un ejercicio sensacional, pero la actuación de este jueves pesó demasiado.

  

Los fallos de Fernández, menos apreciables --a ojos del gran público-- que los de sus rivales, terminaron por pasar factura al español que, desde que fue calificado por los jueces, sabía que sería muy complicado pisar el podio. Acto seguido, sus oponentes, que incluso llegaron a besar el hielo, lograron mejor nota.

  

De esta forma, la plata fue para el canadiense Patrick Chan (275.62) y el bronce se lo llevó el kazajo Denis Ten (255.10), que este jueves había estado menos brillante en el Programa Corto con una novena posición. Sin embargo, la regularidad no fue lo que más se premió en el el Palacio de Patinaje 'Iceberg' de Sochi.

  

Javi, que apostó por patinar al son de Peter Gun (soundtrack) y 'Harlem Nocturne', olvidó realizar un cuádruple salto por intentar mantener la posición y no arriesgar así, mientras que su última intentona fue considera inválida por los jueces al ser el mismo salto que ya había ejecutado segundos antes.

  

"Tengo que mirar hacia adelante y me lo tomo como una lección para el futuro. Para nada es una decepción, pero te da rabia cuando estás a un paso y encima por una tontería te quedas sin medalla", dijo Fernández, de 22 años, consciente de que "aún le quedan" dos citas olímpicas más en su carrera.