Japón, en alerta, con niveles radiactivos “extremadamente elevados” en la planta

Alerta máxima. El responsable de la Comisión Nuclear de EEUU, Gregory Jaczko, dijo que se agotó el agua del reactor 4 con consecuencias imprevisibles
EGENCIAS
El responsable de la Comisión Reguladora Nuclear de EEUU, Gregory Jaczko, dijo ayer que se agotó el agua en el depósito de combustible del reactor 4 de la planta nuclear de Fukushima en Japón, y afirmó que los niveles de radiación son “extremadamente elevados”.

Según Jaczko, el que se haya agotado el agua en el depósito de combustible del reactor número 4 de la central de Daiichi de Fukushima hace imposible impedir el aumento de temperatura en las barras de combustible, lo que podría llevaría a una fusión nuclear.

Jaczko explicó en una comparecencia ante un subcomité de energía de la Cámara de Representantes que la situación lleva a EEUU a creer que “los niveles de radiación son extremadamente elevados”, lo que podría mermar la capacidad de las autoridades japonesas para tomar “medidas correctivas”.

La comisión que dirige Jaczko y el Departamento de Energía de EEUU tienen expertos en la planta de Fukushima, que tiene seis reactores nucleares. Jaczko insistió en que los niveles de radiación podrían hacer que resulte imposible continuar con las tareas de enfriamiento del combustible que hasta ahora han impedido una fusión nuclear y una catástrofe.

Las advertencias lanzadas por Jaczko se suman a los problemas que ya se han registrado en varios reactores de la planta de Fukushima, que han sufrido varias explosiones a causa del impacto del devastador terremoto y posterior tsunami del viernes en Japón.

Mientras tanto, la embajada de EEUU en Tokio recomendó hoy a los ciudadanos estadounidenses que vivan en un radio de 80 kilómetros de la planta de la central japonesa de Fukushima que evacúen el área o que se refugien si no pueden abandonar la zona.

El Gobierno japonés tan sólo recomienda la salida a los residentes en 30 kilómetros a la redonda con el objetivo de evitar males mayores entre la población.

Retirada de escombros
Con respecto al reactor 3, antes de proceder, el Ejecutivo deberá retirar algunos de los escombros que quedan a consecuencia de la explosión del lunes. Yukio Edano, jefe de Gabinete del Ejecutivo, aseguró que es poco probable que la vasija de contención de este reactor “haya sufrido daños graves”. Eso sí, se ha detectado una fuga de vapor radiactivo, que podría proceder de las grietas del contenedor. Esto aumentaría los temores sobre una posible fusión de los núcleos.

Las vasijas del reactor 1 también podrían haber salido damnificadas. Tepco informó que sus barras de combustible están dañadas al 70 por ciento, frente al 30 que sufren las del reactor 2, según recogió la agencia Kiodo. La compañía encargada de la gestión de la planta también teme en este caso que estas consecuencias del terremoto conlleven una fusión. La Agencia de Seguridad Nuclear admitió que también había disminuido el nivel de refrigerante en el reactor 5. En cuanto se detectó, los técnicos procedieron a introducir agua para evitar problemas.

Oettinger insiste en el riesgo
Por su parte, Günther Oettinger, comisario europeo de Energía, insistió en que Fukushima-1 está “fuera de control” y en que podrían producirse “nuevas catástrofes” en las próximas horas. Tras repasar los últimos incidentes en la central y recordar los fallos en el sistema de refrigeración, el responsable lamentó las “divergencias claras” entre la información que ofrece el Gobierno nipón y los datos de Tokyo Electric Power Co.