Izquierda Unida pide a la Junta un cambio de su política forestal a favor de la prevención

Alberto López Casillas, responsable de Medio Ambiente de IU Ávila, exige a la administración regional que “deje de jugar a la ruleta rusa” con políticas “deficientes” que no tienen en cuenta lo primordial, “la prevención de los incendios sobre la extinción”

En el año 2012 Solana de Ávila registraba un incendio que afectó un total de 1.354 hectáreas. Se evitó que ardiera una mayor superficie gracias a las labores de prevención que previamente se habían realizado, mediante quemas controladas, sobre 70 hectáreas. En 2002, con una condiciones similares y sin haber realizado dichas tareas de prevención en invierno, ardieron 6.275 hectáreas. “Los datos son evidentes” señalaba Alberto López Casillas, responsable del Área de Medio Ambiente de Izquierda Unida de Ávila, después de que la formación de izquierdas haya recogido datos que corroboran que “la prevención” debería ser lo primordial en las políticas forestales. Sin embargo no ocurre así. “En estos momentos la Junta de Castilla y León mira al cielo, juega a la ruleta rusa con nuestros montes y bosques” asegura López Casillas tras el trabajo realizado en los últimos meses. 

 

Criterios ambientales, pero también criterios económicos, impulsan a Izquierda Unida a pedir a la Junta de Castilla y León a pedir “un cambio en las políticas forestales” apostando por la “prevención” para “tratar de que el fuego, directamente, no se produzca y por lo tanto no haya que extinguirlo”. 

 

Recuerda Izquierda Unida con el ejemplo de Solana de Ávila que “con apenas una intervención sobre 70 hectáreas se evitaron la quema de 5.000″, una labor que supuso un coste “de 2.800 euros, muy por debajo de los 3.300 euros que cuesta cada hora de vuelo del helicóptero que se emplea en la extinción de incendios”. Una total “falta de responsabilidad”, señala Alberto López Casillas, desde la Junta de Castilla y León, a la que pide que tome nota del paso dado por el Ministerio de Medio Ambiente, que a partir de 2015 contratará a las brigadas contra incendios durante todo el año. Una política muy diferente a la que sigue la Junta de Castilla y León, que las contrata únicamente por 3 meses. 

 

“Se prevé un año complicado. Después de una primavera lluviosa y el inicio de un verano caluroso con fuertes temperaturas, el riesgo es mucho mayor. La Junta tiene que dejar de jugar a la ruleta rusa. Castilla y León es la comunidad con más grandes incendios. Es evidente que la política de gestión de la Junta no está funcionando” concluye Alberto López Casillas.