Izquierda Unida marca el empleo como su prioridad en Europa

La formación de izquierdas apuesta por la elaboración de una directiva europea que marque el salario mínimo, al menos, en el 60% del salario medio nacional, que se pasara de un SMI de 645 euros a cerca de 950 euros”.

Altas tasas de desempleo, recortes en las conquistas sociales, temporalidad, precarización de las condiciones laborales... Circunstancias que para Izquierda Unida de Ávila convierten el empleo en la prioridad con la que la formación de izquierdas concurre a los comicios europeos. “

 

Se trata de uno de los problemas que más preocupan a los ciudadanos en general y a los abulenses en particular” comenta José Alberto Novoa, coordinador provincial de Izquierda Unida de Ávila, que señala la necesidad de “cambiar la correlación de fuerzas en Europa” para hacer posible los cambios “que esta sociedad necesita y que pasan por buscar la recuperación de las personas, de las familias”.


“Hoy en día hay gente que trabaja y aún así no puede tener una vida digna, y eso hay que cambiarlo” señala José Alberto Novoa, coordinador provincial de Izquierda Unida, para el que las tasas de desempleo y la precarización de las condiciones laborales “son frutos de las políticas emprendidas por el PP y el PSOE y sus sucesivas reformas laborales, que han acrecentado las injusticias laborales y la pobreza”.


Es por ello que la formación de izquierdas quiere hablar de empleo, “de empleo de calidad y digno” en estas Elecciones Europeas de la mano de un programa en el que Izquierda Unida propone la elaboración de una directiva europea que fije el salario mínimo en el 60% de la media del salario nacional, “lo que significaría que en España el SMI pasaría de los actuales 645 euros al mes a cerca de los 950 euros”, comenta José Alberto Novoa.

 

Una medida que no se queda aquí. Igualmente apuesta por fijar que en las grandes empresas los salarios máximos estén vinculados a los mínimos, “para que cuando pretendan subir los sueldos máximos también deban subir los mínimos”.


No renuncia Izquierda Unida a seguir hablando de la jornada laboral de 35 horas, “algo que siempre hemos defendido, tanto por sus beneficios sociales como laborales”, así como de la restricción de las horas extras. “En muchos casos estamos hablando de horas extras estructurales que podría asumir otro trabajador y por lo tanto generar nuevos puestos de trabajo” señala José Alberto Novoa, que deja claro que “estas cuestiones pueden y deben defenderse y aplicarse desde un ámbito como el europeo”.


Entre las propuestas laborales que lleva en su programa la formación de izquierdas, como el fortalecimiento de la negociación colectiva y el sindicalismo europeo, desde Izquierda Unida  se reafirma el rechazo a la decisión que se implantó hace unos años mediante la cual cualquier empresa puede trasladar su sede y a sus trabajadores a otro país, pero manteniéndole las condiciones que tenía en su país de origen, aunque estas sean diferentes a las del país de llegada.


Un compendio de medidas “que en definitiva buscan recuperar las condiciones de dignidad de las personas. Porque lo que para el Partido Popular son números, estadísticas, para Izquierda Unida son personas a las que ha que dar una solución a sus problemas. Hay que recuperar Europa como un espacio donde lo social vuelva a ser la prioridad por encima de las grandes empresas y economías”.