Izquierda Unida de Ávila resume laboralmente el 2014 como desolador

José Alberto Novoa, coordinador provincial de IU Ávila, entiende que “la temporalidad y la precariedad se han convertido en los síntomas crónicos de un mercado laboral donde los trabajadores siguen siendo pobres”

Izquierda Unida de Ávila ha hecho un balance “desolador” de la situación laboral con la que ha cerrado Ávila el 2014, un cierre “nefasto” en el que “lejos de la recuperación económica que defiende el Partido Popular, lo cierto es que las cifras siguen arrojando la contracción y el raquitismo de un mercado laboral estancado y marcado por una temporalidad y precariedad que corre el riesgo de convertirse en crónica” tal y como apunta José Alberto Novoa, coordinador provincial de Izquierda Unida de Ávila.

 

Esta valoración llega tras cerrarse el 2014 con una nueva subida mensual del paro –en 251 personas- en una serie consecutiva de cuatro meses al alza y que sirve para cerrar el año con un total de 17.284 parados en Ávila. “Unas cifras inasumibles para una provincia que pierde población –los últimos datos del INE apuntan a más de un millar de personas a fecha de enero de 2014- y que expulsa trabajadores, lo que hace inviable el crecimiento y la consolidación de nuestros municipios”.

 

Para Novoa “que el 93,66 por ciento de los contratos firmados en Ávila sean temporales ejemplifica el momento por el que atraviesa el mercado laboral de una provincia que sigue siendo incapaz de ofrecer las posibilidades laborales para poder vivir con dignidad”, y destaca que “con la Reforma Laboral del Partido Popular donde antes trabajaba una persona con un salario de 1.000 euros ahora trabajan dos por 400”, por lo que "es preciso terminar con una realidad en la que las personas trabajan para seguir siendo pobres”.

 

Por ello, señala, “mientras el Partido Popular han optado por proclamar el fin de la crisis por decreto, la pérdida del miedo a perder el trabajo, lo cierto es que las cifras les hacen chocarse de bruces contra la verdadera realidad, una realidad que en el caso de Ávila se puede resumir en la delicada situación en la que se encuentra Nissan o en las 1.200 solicitudes cursadas para los 13 puestos de trabajo temporal que acaba de ofertar el Ayuntamiento de Ávila. Una situación que pone a las claras la desesperación de los ciudadanos por poder optar y conseguir un puesto de trabajo. Algo que está muy lejos de cualquier recuperación”.

 

Con ello insiste Novoa en reclamar tanto a la Junta de Castilla y León como al Gobierno central de la puesta en marcha de un plan de empleo específico para zonas como Ávila que conlleve inversiones en obras públicas, que además de generar riqueza y empleo contribuyan a reducir las carencias de infraestructuras en una provincia “que en lugar de avanzar, retrocede”.